jueves 19.09.2019

Alaphilippe, señor de Huy

El francés repite triunfo en la Flecha Valona y toma el relevo de Valverde, 
cinco veces ganador de la clásica belga y que ayer no pasó del undécimo puesto

Alaphilippe bate a Fuglsang en la misma línea de meta tras un esfuerzo agónico	| efe/ JULIEN WARNAND
Alaphilippe bate a Fuglsang en la misma línea de meta tras un esfuerzo agónico | efe/ JULIEN WARNAND

Cambio de ciclo, que dirían los futboleros. Alaphilippe es el presente y el futuro, Valverde ya es el pasado. El francés cumplió los pronósticos y repitió triunfo en la Flecha Valona. El campeón del mundo capituló con un gris undécimo puesto, la peor posición en su prueba fetiche desde 2012.


Los 195 kilómetros entre la localidad de Ans y las terribles cuestas del Muro de Huy, en plenas Ardenas belgas, se resumen en poco más de tres minutos, lo que dura la subida al ‘Camino de las siete capillas’. Los 1.300 metros de ascensión al 9,6% de pendiente media decidieron una edición más al ganador. 


No falló Alaphilippe. Se sabía el más fuerte y remató ante un Fuglsang que le puso a prueba una vez más esta temporada. Ya lo intentó el danés en la Amstel Gold Race, un combate sin ganador por la antológica remontada de Van der Poel, y en la Strade Bianche, que también acabó con triunfo del francés.


Alaphilippe es el ciclista del momento, el ‘pichichi’ de la temporada con nueve victorias y el nuevo señor de Huy. De aquel segundo puesto en 2015 y 2016 dando puñetazos al manillar detrás de un imbatible Valverde, a las dos victorias consecutivas, el año pasado y ayer, demostrando que es un digno sucesor del murciano.
Sus características se ajustan perfectamente a los diabólicos porcentajes del Muro de Huy, como las del Bala, tal para cual, pero separados por doce años de diferencia. El murciano cumple hoy 39 y el francés hará 27 en junio.


Alaphilippe y Valverde afrontaron juntos, el más joven delante y el veterano detrás, las primeras rampas de la subida. Dejaron hacer a otros candidatos menos rápidos, los que necesitan llegar solos arriba. Lo intentaron el belga Lambrecht y el alemán Schachmann, ninguno con la potencia suficiente.


Saltó entonces Fuglsang, una aceleración que encendió las alarmas entre los ‘valverdistas’. El campeón del mundo ya dio síntomas de flaqueza el domingo pasado en la Amstel y en una temporada en la que solo suma una victoria –allá por febrero en los Emiratos Árabes Unidos– y ayer los confirmó en su cuesta favorita, en la que ha ganado cinco veces.


No pudo seguir el ritmo de Fuglsang ni el de Alaphilippe, que se jugaron la victoria, ni siquiera el del grupo que se batió por el tercer escalón del podio. Valverde acabó undécimo, un puesto que otros muchos firmarían, pero no un campeón y cinco veces ganador de la prueba.


Por delante, ajenos al bajón del Bala, Alaphilippe y Fuglsang llegaron exhaustos, tanto que el francés rebasó a su rival, pero sufrió para asegurar la primera posición, se tambaleó hacia un lado, cerrando al danés, jadeando... Levantó un brazo y saboreó la victoria que más le ha costado conseguir en esta campaña.
Los protagonistas en Huy serán casi los mismos el domingo en la Lieja, decana de las clásicas de primavera, una campaña que será recordada por la irrupción de Van der Poel, la confirmación de Alaphilippe y la capitulación de los Valverde, Sagan y Van Avermaet. Cambio de ciclo, sí, en el fútbol, en el ciclismo y en la vida. El paso del tiempo no perdona.

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