martes 25.02.2020

La conexión del Cantábrico

La vizcaína Peke, vertical y con mucho gol, y la cántabra Athenea, descarada y solidaria,  forman la delantera del Depor Abanca, una de las más fructíferas en la máxima categoría
Alba (i) y Gaby (d) secundan la celebración de Peke y Athenea, las dos grandes protagonistas del triunfo en Riazor | patricia g. fraga
Alba (i) y Gaby (d) secundan la celebración de Peke y Athenea, las dos grandes protagonistas del triunfo en Riazor | patricia g. fraga

Peke es una delantera de área, un incordio para las rivales y una auténtica ‘killer’. Athenea es especial y desequilibrante, talento puro con el balón en los pies. Forman la dupla del Deportivo Abanca en ataque, una de las más fructíferas de la Primera Iberdrola y, ahora, de la Copa de la Reina. El martes desmontaron al Valencia en el debut oficial del equipo blanquiazul en Riazor.

Peke es vasca, de Arrigorriaga, un municipio del Gran Bilbao situado a orillas del Nervión, y Athenea es cántabra, de Solares, un pueblo costero y a los pies de Peña Cabarga. Las dos tomaron el camino de la A8, la autopista que recorre el Cantábrico de punta a punta, para enrolarse en el equipo coruñés.

Peke, que afronta su tercera temporada como blanquiazul, es la máxima goleadora histórica del Depor con 68 goles en 72 partidos. Athenea llegó el pasado verano tras un fichaje que se demoró por la negativa del Racing para dejarla salir. Nunca habían jugado juntas hasta entonces, pero la conexión ha sido casi inmediata y se entienden a las mil maravillas.

SIMILITUDES
“Me recuerda a mí cuando yo era joven, tan rápida y con regate”, indica Peke

“Es una jugadora que ya conocíamos de las últimas temporadas en el Racing y, aunque no he coincidido tanto con ella en la pretemporada, el primer partido que jugamos unos minutos juntas contra el Espanyol ya generamos varias jugadas de gol, aunque no las metimos”, declaraba Peke en una entrevista para este diario después de ganar en Sevilla al Betis (3-4) con dos goles suyos tras sendas asistencias de su socia. “Me recuerda un poco a mí cuando yo era joven, tan rápida y con regate. Nos complementamos muy bien”.

La pequeña delantera vasca alcanzó contra el Valencia la docena de goles esta campaña –ocho en Primera Iberdrola, además de los cuatro en la Copa de la Reina– y cinco han salido de las botas de su compañera, que suma seis asistencias entre las cuatro que ha servido en liga y las dos que brindó el martes en Riazor.

COLECTIVO
“Resume uno  de nuestros pilares básicos: la solidaridad”, valora Sánchez

“Tengo muy buena relación con Peke. Es más veterana que yo, me ayuda en todo lo que puede y me da muchos consejos”, desvelaba Athenea en una conversación con este mismo diario, a la vez que reconocía el perfecto entendimiento en las jugadas de ataque: “Son automatismos que están muy trabajados, pero que ya nos salen solos. Tenemos una muy buena conexión”.

¿Cómo se explica una sociedad tan letal entre dos jugadoras que hasta hace unos meses nunca habían jugado juntas? “Creo que el buen entendimiento entre las dos resume uno de los pilares básicos de este grupo: la solidaridad”, valora el técnico Manu Sánchez, que prioriza la importancia del colectivo sobre las individualidades: “No importa quién marque o quién los pare, lo importante siempre es el equipo. Si eso lo tienes claro, decides mejor en cada momento porque decides por el bien del equipo”, insiste.

Solidaridad, descaro, potencia, talento, verticalidad... Solo son algunos de los calificativos que caracterizan a las dos delanteras del Depor, tan parecidas en algunas cosas como distintas en otras. Peke y Athenea, Athenea y Peke forman la conexión del Cantábrico que tan bien funciona en Abegondo y en Riazor.

Comentarios