Lunes 23.04.2018

SEGUNDA B

La concentración del Fabril

Durante algo más de 80 minutos, el filial no pasó ningún tipo de apuro ante el Cerceda, al que ganaba por 0-3, pero en los últimos cinco cayó en una relajación que casi le cuesta dos puntos

Ismael Díaz (d), bigoleador  del Fabril, celebra uno de sus tantos con Borja Galán  | patricia g. fraga
Ismael Díaz (d), bigoleador del Fabril, celebra uno de sus tantos con Borja Galán | patricia g. fraga
La concentración del Fabril

No pasó ningún tipo de apuro el Fabril hasta el minuto 88 -ganaba 0-3- pero el exceso de confianza estuvo a punto de jugarle una mala pasada ante un Cerceda que, pese a ser inferior, no se dio por vencido hasta el pitido final y a punto estuvo de rascar un empate.

Por un momento, el Fabril de ayer me recordó al Barcelona de Luis Enrique. Limitó su propuesta al trío de delanteros. De Galán, Ismael y Pinchi no sabría etiquetar a un Messi, aunque ayer el que más clase mostró sobre el encharcado campo del Cerceda fue Pinchi, brillante en las asistencias del 0-1 y el 0-2 y espectacular anotando el 0-3. Ismael, un incordio para los centrales rojiblancos y una sorpresa en el esquema reemplazando a Uxío, tiene fácil comparación con Luis Suárez. Y Galán, por descarte y por descaro, sería el Neymar blanquiazul. Más que las similitudes entre los seis delanteros, lo que llamó la atención fue que Munúa prescindió de un centro del campo al que siempre se le dio mucho valor tanto en el Depor B como en el Barça y basó toda su presencia ofensiva en la inspiración de sus puntas. Tal y como estaba O Roxo ayer, probablemente haya sido una decisión más que acertada.

En el 0-1, a un suspiro del minuto 20, Armando perdió un balón por jugar en corto por dentro. En realidad se anticipó, muy atento, Caballo, que descargó sobre Pinchi para que el ‘7’ y capitán blanquiazul sacase un centro templadito con el empeine de su zurda planeando hasta el segundo palo: entrada con todo de Ismael y, a bote pronto y ante Leo Adams, conectó con la bola para llevarla (0-1) a la red.

 

Ventaja
Suele decirse que en campos en malas condiciones, conducciones, las justas y, de atraverse a hacerlas, en zonas de poco riesgo, en campo contrario. Romay encaró (min.34) pegado a la línea de cal tras un saque de banda de Blas, al que, tras unos cuantos toques, le devolvió la pelota para que este centrase al primer toque buscando el primer palo, donde Ismael no acertó a rematar y donde Claudio, que empezó de central, no acertó a despejar. Controló Pinchi en la espalda de estos, se puso de espaldas a portería y, de la chistera, sacó un taconazo en forma de asistencia. El cuero se coló en la espalda de los dos centrales locales e Ismael, de nuevo estirando la diestra, firmó el 0-2.

El Cerceda, que sorprendió con la apuesta de Claudio como central con Leo, Soto en el lateral derecho y Oriol en el extremo -posiciones que modificaría Tito tras el descanso-, apenas se plantó en el área contraria. No sufrió demasiado excepto en los goles, pero se echó de menos a algún jugador cerca de un Luariz que siempre puso en aprietos a Quique Fornos en las disputas aéreas.

El segundo tiempo arrancó con novedades en el Cerceda, tanto a nivel de esquema táctico como de piezas. Se quedaron en vestuarios Juanmi y Armando y entraron Axel y Pedrosa para deshacer el 4-2-3-1 inicial y pasar a formar con tres defensas (Oriol, Soto y Leo), dos carrileros (Axel y Tiago), tres futbolistas interiores (Claudio, Keko y Hugo Rama) y dos puntas (Luariz y Pedrosa), que igualaban con los dos centrales blanquiazules. Aunque sin generar excesivo peligro, el equipo local consiguió jugar más tiempo en campo contrario. Eso sí, hasta los últimos diez minutos no hubo chicha.

En el 81, Pinchi metió un golazo a la contra tras un córner favorable al Cerceda que desembocó en una salida rápida del Fabril con pase en profundidad de Ismael a Pinchi y este, desde unos 30 metros, superó (0-3) a Magu con una sutil vaselina.

Munúa dio un paso atrás sacando a Pinchi y metiendo al central Raúl y ofreció una muestra de exceso de confianza apostando por dos juveniles (Gandoy y Ortu) para los últimos minutos y dejando a Uxío sin jugar en su regreso a O Roxo. Y el Fabril se llevó un buen susto. Javi Martínez hizo el 1-3 en el 89 tras varios rechazos en el área y Tiago el 2-3 en el 92 con un gran cabezazo tras centro lateral. ¿Y si el árbitro hubiese pitado el penalti de Romay que señaló fuera del área (con 0-3)? La concentración permitió al Fabril ganar por 0-3 en un campo casi impracticable, pero también le pudo pasar factura con varios despistes en el tramo final.

La concentración del Fabril