miércoles 17.07.2019

Buenas intenciones para el desenlace de siempre

Imagen decente del Fabril ante el Atlético B, pero nueva derrota con dos goles en situaciones a balón parado bien diferentes

Joni Montiel, en el partido del pasado domingo ante el Atlético B en Abegondo | patricia g. fraga
Joni Montiel, en el partido del pasado domingo ante el Atlético B en Abegondo | patricia g. fraga

El Fabril mejoró su imagen respecto al último partido en casa ante el Pontevedra, en el que tampoco fue claramente superado por su rival, pero ante el Atlético B, equipo ante el que volvió a encajar en dos situaciones a balón parado, mostró más argumentos para, al menos, hacer algún gol.

1. Línea de cinco atrás y dos delanteros 
Tal y como sucedió contra Las Palmas Atlético, Luisito volvió a apostar por una línea de cinco defensas, tres medios y dos delanteros (1-5-3-2), aunque renovando el once inicial con varias caras nuevas, como Valín en el once inicial, One como central, Abeledo en el lateral izquierdo y no de interior o Uxío de delantero centro.

2. Primera parte decente del filial
A pesar de que Mollejo puso por delante al Atlético B, el Fabril completó una primera mitad decente, con buena circulación, incluso en campo contrario, apenas concedió atrás (la falta lateral del gol y un par de contras), y disfrutó de tres llegadas con bastante peligro. Tal vez lo más justo al descanso hubiese sido un 0-0 y no el 0-1.

3. Espesura en el segundo tiempo
Aunque se mostró prácticamente igual de sólido defensivamente que en la primera mitad, al Fabril le costó mucho más trenzar buenas jugadas de ataque y rondar el área rival cuando tenía que dar un poco más al tener el marcador en contra.

4. El equipo sigue de no de cara a puerta
Aunque no es el equipo que más situaciones de gol genera de la liga, el promedio de acierto del Fabril es de los más pobres del grupo 1 si no el que más. Ante el filial del Atlético volvió a crear ocasiones suficientes como para perforar la portería rival en más de una ocasión pero, una vez más, se quedo sin ver puerta.

5. Las pocas ocasiones del Atleti B, clarísimas
Probablemente, la confianza de los atacantes de los rivales del Fabril no es la misma que la de los propios jugadores deportivistas. En el último partido de liga, el Atlético B tuvo cuatro ocasiones: dos acabaron en gol, una fue al palo y otra terminó con un paradón sensacional de Álex Cobo. El Fabril dio la sensación de tener el mismo nivel que el Atlético B y, a poco que acertase un poco más el filial colchonero, el encuentro podría haber terminado en goleada visitante.

6. Nueva condena a balón parado
Una vez más, el Fabril volvió a encajar en situaciones a balón parado y, ante el filial del Atlético de Madrid, en dos acciones bien distintas. El primero en una falta lateral ejecutada desde el perfil derecho del ataque colchonero y rematada por Mollejo de una forma un tanto extraña y que cogió a Álex Cobo a contrapié y la segunda en un saque de banda después de un cambio, momento en el que el Fabril estaba descolocado: entró May por Valín y Víctor pasó al carril derecho.

7. No hubo cambio de sistema en el partido
Desde que es entrenador del Fabril, Luisito realizó muchos cambios de sistema durante los partidos: empezaba con uno y, porque el marcador estaba en contra o porque no le gustaba lo que veía, realizaba algún modificación en el dibujo durante el transcurso de los choques, algo que no sucedió contra el Atlético B. A pesar de agotar las sustituciones, el míster de Teo terminó el encuentro con el 1-5-3-2 con el que lo empezó.

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