sábado 14.12.2019

Borja Facal: “Quiero que la afición venga para que el Bergan gane, no cuando gane”

Borja Facal, nuevo entrenador del Bergantiños, en la Praza do Concello de Carballo | marema
Borja Facal, nuevo entrenador del Bergantiños, en la Praza do Concello de Carballo | marema

Rebosa conocimientos e ilusión a partes iguales. Tiene muchas ideas y casi todas las tiene claras. Borja Facal, nuevo entrenador del Bergantiños, tratará de revertir una situación adversa con la que muy pocos contaban. El conjunto carballés está en puestos de descenso.

¿Quién le ofrece el primer equipo del Bergantiños?

El club me cita el lunes para tener una reunión con todos los miembros de la directiva y me explican la situación. Creen que soy el indicado para ser el entrenador del primer equipo, probablemente por toda la implicación que tengo en el club y por el conocimiento de los jugadores, por saber cuáles son sus potencialidades y qué se puede sacar de cada uno. Acepté el cargo con mucha ilusión. 

¿Cuál fue su reacción?

Fueron unos minutos de reflexión, pero cuando uno sale de la base del Bergantiños, vuelve años después, es capitán y trabaja en las categorías inferiores sueña que, algún día, puede llegar una oportunidad así. Es imposible manejar esos tiempos y a mí me ha llegado ahora la opción. Considero que estoy capacitado y por eso he aceptado esta responsabilidad.

¿Cómo va a compaginar tantos cargos en el Bergantiños?

Lógicamente, he delegado. Dirijo la ‘Escuela de tecnificación’ y llevo la coordinación del fútbol base del club con David Rialto, pero también tenemos coordinadores de etapa para hacer seguimiento de las diferentes categorías. Hasta esta semana era el entrenador del Juvenil B pero vendrá otra persona para encargarse de este equipo. Solo dirigiré la ‘Escuela de tecnificación’, seré el coordinador de la base -delegando- y entrenaré al primer equipo.

Cuando algo se hace con pasión, no es trabajo

Dice solo…

Cuando algo se hace con pasión, no es trabajo. Llevo tiempo trabajando con los niños en la tecnificación y para mí es un disfrute diario. Aprendo muchísimo de ellos porque es un escenario buenísimo para darme cuenta de aspectos que después extrapolo a los entrenamientos. Saco muchas conclusiones que me enriquecen mucho.

¿Cuántas veces ha llamado a Miguel desde el lunes?

Hablé con él el lunes para transmitirle mi respeto y admiración y para acompañarle en el sentimiento de tristeza que tendrá. Ha dado mucho a este club, el empuje necesario que nos ha permitido crecer. Le he llamado para mostrarle mi agradecimiento.

Después de toda una vida sobre el verde, ¿se le ha hecho raro ver al Bergan desde la grada?

Llevé bastante bien los primeros partidos y luego ya me costó un poco más. Tenía ganas de volver a sentir la competición y la preparación emocional. Lo he suplido en buena medida entrenando en el fútbol base, pero no es lo mismo. En muchos momentos mi cabeza pensaba en poder ayudar al equipo en el campo. 

En el partido contra el Estradense (0-3), Borja Facal estuvo en As Eiroas.

Fue un día en el que todos lo pasamos mal. El partido no se nos puso de cara y la situación y la exigencia del equipo provocó que nos desestabilizásemos. Ese partido ya ha pasado y no tiene sentido darle más vueltas.

Me preocupa la situación en la tabla

¿Qué es lo que más le preocupa del equipo?

Me preocupa la situación en la tabla. Hay muy buen grupo, grandes seres humanos que aúnan experiencia y juventud. Lo principal es tratar de ganar en juego colectivo tanto con balón como sin él. Si todos participamos con solidaridad y esfuerzo, vamos a ganar mucho. En cada entrenamiento voy a transmitir valores de juego colectivo a los futbolistas porque, estoy seguro de que si este grupo los adquiere, multiplicará su rendimiento. Mi idea va por ganar en colectividad.

¿Ha visto un equipo tocado anímicamente?

Veo un equipo maduro y consciente de la situación. En esta plantilla hay jugadores con experiencia que han dado la vuelta a momentos como este. El equipo necesita un empuje emocional, que el cuerpo técnico les ayude y les facilite muchas cosas y que los potencie entrenando. Estas son circunstancias que, a veces, suceden en las competiciones y ahora, al encontrarse en una situación fuera de su zona de confort, es cuando se realmente ve la madera de los deportistas.

En una entrevista reciente, Ricardo Lavolpe (seleccionador de México 2002-2006) decía que el entrenador debe ser, sobre todo, un motivador. 

Una de las competencias del entrenador es ser un muy buen motivador, un líder. El liderazgo hace que los jugadores tengan la voluntad de hacer las cosas que se les pide y no porque haya un castigo o porque si no las hacen se les penalice con minutos. Llegar a la voluntad del futbolista provocará que haga las cosas porque siente que el equipo las necesita. 

Hace cinco meses era compañero de muchos de los que ahora son sus futbolistas. ¿Cómo se gestiona esa situación atípica?

Puede ser un hándicap porque he tenido una cercanía emocional con ellos, pero espero que ahora entiendan que no va a ser la misma porque el rol ha cambiado. Ya no somos compañeros, yo soy su entrenador, pero la parte positiva puede ser que van a ser conscientes de que las decisiones deportivas que pueda tomar no van a ser personales. Saben cómo era con ellos cuando jugaba y ahora son conscientes de que todas las decisiones que tome serán por el bien del equipo. Si enfoque es el correcto, no debería haber ningún problema.

Son conscientes de que todas las decisiones que tome serán por el bien del equipo

Dentro de una semana, primer partido como visitante. ¿Será raro para usted entrar en el bus del Bergantiños y no sentarse al fondo?

Me tocará ubicarme donde suele ir el cuerpo técnico y me prepararé emocionalmente para lo que pueda acontecer. 

En la victoria más clara de la temporada (3-1 al Polvorín y 3-0 al descanso), el Bergantiños jugó con tres centrales y carrileros. ¿Valora los sistemas con línea de cinco?

Es importante que el equipo pueda manejar diferentes esquemas. En función de la disposición que tengamos de los jugadores o del estado de rendimiento momentáneo, podremos utilizar una línea de cinco, una de cuatro, tres centrales puros y carrileros… Diferentes sistemas que se pueden ajustar. Es más, podremos tener más capacidad de intervención en los partidos modificando aspectos y futbolistas que puedan jugar en diferentes posiciones sin hacer cambios.

En un campo como el de As Eiroas, ¿lo tienen más fácil los equipos de juego directo y de contraataque?

La superficie artificial no permite una circulación de balón tan rápida y el bote provoca que se necesiten más contactos de los normales para poder tener el balón en disposición de ser jugado. Eso hace que haya choques y disputas continuas, pero todo se puede matizar y habrá que buscar el equilibrio correcto para poder contrarrestar a los equipos que juegan directo o a los que se encierran organizando mejor nuestros ataques tratando de aprovechar el potencial que tienen nuestros futbolistas. 

¿Es difícil manejar alternativas en la salida de balón en el campo del Bergantiños?

La superficie nos condiciona y es importante saber si el equipo, a nivel emocional y en el contexto en el que nos encontramos, puede construir las ventajas. Cuando hablamos de salida de balón, es importante detectar qué estructura presenta el rival y, si se supera esa estructura, si tenemos capacidad para progresar y atacar la última línea. Salir con el balón desde atrás es importante si el equipo traslada las ventajas y las conserva pero, si el equipo se suicida, no tiene sentido. 

Hay entrenadores que, en campo contrario, dan libertad a sus jugadores talentosos. 

Hay que saber sobre qué línea se está actuando. Sobre la última línea, la defensiva del rival, debe haber creatividad porque existe el desborde y la eliminación en uno para uno, pero en el resto de líneas tiene que haber un sentido colectivo de interpretación de movilidades y de espacios porque, si no se entiende la movilidad, habrá desorden. Si damos demasiada libertad a los futbolistas, se puede originar un problema. Hay que marcar principios que regulen las movilidades y, en determinados espacios, los jugadores resolutivos deben ser eso mismo: resolutivos. 

¿Qué es jugar bien al fútbol para Borja Facal?

Resolver los problemas que presente el rival y, sobre todo, tratar de acercar al equipo las máximas veces posibles a la portería contraria y minimizar las veces que el rival pueda acercarse a la nuestra. Solucionar bien estos aspectos es vital y, para mí, es jugar bien al fútbol, ya sea utilizando recursos asociativos o jugando más al espacio. Dependerá de cómo el rival se predisponga a defendernos.

Quiero un equipo solidario, comprometido que se esfuerce y un grupo unido

¿Cómo le gustaría que se reconociese a su Bergantiños?

Me gustaría que se pudiese ver un equipo solidario, que se esfuerce, comprometido tanto con balón como sin él y, sobre todo, un grupo unido que tenga iniciativa en defensa y, ofensivamente, quiero que el equipo tenga capacidad para atacar de forma organizada. Sabemos que no es un proceso lineal, que va poco a poco y que dependerá de los estados de ánimo y de cómo estemos en la competición, pero sé que el jugador disfruta si tiene la pelota. Tener el balón genera una ‘emocionalidad’ importante y creo que hay que seducir al futbolista con él.

Sin posibilidad de hacer una pretemporada, ¿cómo introduce sus ideas un entrenador que acaba de llegar a un equipo?

Me aprovecho mucho del trabajo hecho por Miguel porque deja una estructura táctica sobre la que me apoyo. A partir de ahí, quiero dar matices que se pueden necesitar y que pueden ayudar a que entren jugadores, a explotar las capacidades… Hay que saber elegir los contenidos para los entrenamientos de la forma más adecuada, saber mantener a los jugadores condicionalmente y, para la preparación de partido, sabemos que la sesión tiene una duración. El trabajo de planificación del microciclo tiene que ser elegir los contenidos más adecuados para cada día. Rodri, el segundo entrenador, y yo hemos detectado lo que creemos que es lo más necesario para esta semana, qué aspectos no necesitamos trabajar porque se estaban haciendo bien y buscar el equilibrio que nos pueda ayudar a llegar de la mejor forma posible al partido.

Sin Cañi ni Sáez al saque ni Baleato ni Borja ni en el remate, el Bergan ha perdido potencial en las acciones a balón parado.

El balón parado es un recurso muy importante. Hay que analizar el número de veces que se llega y el número de saques de esquina y faltas laterales que se ejecutan por partido para saber cuál es la probabilidad respecto a la media. ¿Hemos perdido potencial? Es cierto. Había jugadores con registros goleadores en este tipo de acciones, pero a mí no me gustan las estadísticas porque, normalmente, esconden cosas. La realidad es que no estamos marcando goles a balón parado y hay que echar la vista a eso y hacer un análisis un poco más profundo para tratar de extraer conclusiones.

La realidad es que no estamos marcando goles a balón parado y hay que echar la vista a eso

En el Deportivo de la temporada pasada, Martí no modificó el peculiar posicionamiento defensivo hundido que implantó Natxo González, su predecesor. ¿Le dará una vuelta Borja Facal o mantendrá la estrategia de Miguel?

Quiero saber cómo están más cómodos los jugadores. Cuando hay cosas que nos hacen daño, hay que intervenir. Cuando hay cosas que se pueden hacer mejor, hay que intervenir. Pero el jugador puede estar cómodo o no y hay que saber escucharlo. En función de eso, tenemos que buscar el posicionamiento o el tipo de acciones y movilidades que sean más correctas tanto ofensiva como defensivamente.

Le faltarán días esta semana…

Sí (sonríe), seguramente nos falten sesiones, pero quiero aprovechar los recursos visuales para poder enseñar cosas a los futbolistas de aspectos que quiero que el equipo adquiera. Si no tenemos tiempo de campo, el vídeo se puede aprovechar para despertar en los jugadores el conocimiento o las ideas que queremos trasladar al juego.

34 años, entrenador muy joven. ¿Qué valor le da a la tecnología en el fútbol?

Mucho. Soy licenciado en Ciencia del Deporte y creo mucho en la aptitud pedagógica del entrenador. Todo lo que ayude a que el futbolista aprenda o resuelva situaciones de mejor forma es un recurso válido. A veces llegará con la palabra, a veces habrá que utilizar muy buenas tareas que provoquen los hábitos o las conductas que queremos y, otras veces, habrá que utilizar los recursos visuales para fortalecer o modificar conductas o para llegar de verdad al jugador y que sea consciente de muchas cosas que se están haciendo.

¿Le gusta la idea del Bergantiños de los últimos años de tener plantillas tan cortas?

Es una planificación que permite al primer equipo acceder a jugadores de la base, que los juveniles participen en entrenamientos y en partidos y eso provoca que exista un entusiasmo en la cantera por llegar al equipo juvenil. En los últimos años, el míster (Miguel) ha dado oportunidades a muchos jugadores que ahora son importantes en Preferente. Muy pocos equipos, incluso de categorías superiores, han conseguido eso. Muchas veces se ha dicho que al Bergantiños le falta el ascenso a Liga Nacional Juvenil. Por una parte, asumo que no conseguimos el objetivo deportivo pero sí el formativo porque hemos llevado a seis, siete, ocho jugadores a Preferente. El Bergantiños plantea un buen escenario para hacer crecer a jugadores en esta etapa. 

Hay una plantilla equilibrada y me gusta así porque puedo tirar de los chicos jóvenes

Si pudiese reforzar la plantilla, ¿lo haría?

Estoy contento con lo que tengo ahora. Solo nos falta Aleksey. Hay una plantilla equilibrada y me gusta así porque puedo tirar de los chicos jóvenes y me despierta ilusión que muchos de ellos puedan experimentar el contacto con el primer equipo.

¿Se puede reaccionar con los mismos jugadores por los que apostaba Miguel o es necesario que sea vea un cambio en el primer once inicial?

Metafóricamente, voy con los ojos cerrados y con los oídos tapados. No estoy predispuesto a ver lo que quiero ver, quiero que me sorprendan. Voy a provocar situaciones y quiero descubrir qué jugadores me van a decir: señor, yo soy el idóneo para este partido y usted me tiene que poner. De esta manera elegiremos primero a los 16 y después a los once.

¿Quiere decir que el once inicial contra el Silva dependerá únicamente del rendimiento de los jugadores en los entrenamientos?

Lógicamente, y así puede ser todas las semanas para que el jugador tenga un mayor compromiso con el entrenamiento. Todos son jugadores de nivel y tanto los que sean elegidos como los que no, son buenos.

Mañana, ¿Santi Canedo o Cristopher? ¿Cuándo se enterarán de cuál de los dos va a jugar?

No hemos tomado la decisión. Quiero ver cómo están emotivamente y quiero poder ver en los entrenamientos cómo se encuentran. Los dos deben sentir que son grandes porteros y que ambos gozan de mi confianza.

El Bergantiños fichó a Bilal para sustituir a un peso pesado como Borja Facal en el lateral derecho. ¿Qué consejos le da a su sustituto?

Es un jugador con una proyección enorme y con grandes capacidades. Tiene que experimentar muchas situaciones de juego para aprender a optimizarlas mejor. Le ayudaré en todo lo que pueda, pero estamos encantados con él.

En las dos últimas temporadas jugaba como carrilero en una línea de cinco. ¿Cómo le ve para hacerlo de lateral con solo dos centrales?

Está acostumbrado a trabajar con una línea de cinco como carrilero y, a veces, las distancias de relación con el central cercano en la línea de tres son diferentes a las que existen con una línea de cuatro. Experimentando situaciones se adquiere el aprendizaje. Tenemos que orientarle y ayudarle para que interprete cómo debe posicionarse y ajustar cuando juguemos con línea de cuatro o con línea de cinco. No es algo que me preocupe en exceso porque es un futbolista con una gran proyección y goza de toda mi confianza.

Teniendo en cuenta solo las estadísticas podríamos pensar que nos faltan goleadores, pero no es así

Rivera dos, Diéguez dos, Cano uno, Duque uno, Yelco uno… Y el Bergantiños es el equipo que menos goles ha marcado en las doce primeras jornadas. ¿Cómo se puede solucionar la falta de pegada del equipo?

Teniendo en cuenta solo las estadísticas podríamos pensar que nos faltan goleadores, pero no es así. Necesitamos mejorar el proceso ofensivo: llegar a la zona de finalización en situaciones más cómodas porque estoy convencido de que estos jugadores tienen capacidad y, si la tienen, nosotros tenemos que mejorar el equipo para que ellos puedan llegar de la mejor forma al remate. Al mismo tiempo, como el ataque está conectado con la defensa, quiero transmitir que, si defendemos bien, recuperaremos el balón muchas más veces y más cerca de la portería contraria. No podemos acabar recuperando muy atrás, tener el equipo muy hundido y que se ataque casi siempre en transiciones porque sería un problema. Necesitamos comprometernos defensivamente para que el ataque se vea beneficiado.

Hay entrenadores que creen en las transiciones y los hay que consideran que solo hay dos estados: ataque y defensa. ¿Qué opina?

Los momentos de transición lo son de desequilibrio y son situaciones muy aprovechables. En partidos en los que hay duelos de fuerzas muy equiparables, la desorganización del rival puede permitir poder progresar mejor. Puede costar desorganizar a un rival con una buena estructura defensiva y los momentos de transición serían importantes. Aún así, se pueden diferenciar los momentos con y sin balón.

Precise su último apunta.

En los momentos con balón, si se ocupan los espacios de forma organizada a medida que se construye el ataque, la pérdida de balón no sería tan problemática porque el equipo estaría estructurado para poder defender. El problema surge cuando no hay equilibrio en el ataque. En ese caso, la transición sí sería una fase porque habría un cambio hasta encontrar la organización defensiva.

¿Prefiere jugar con un punta o con dos?

Dependiendo de la situación momentánea que presenten los jugadores de ataque y del rival, nos decantaremos por un punta o dos puntas. No quiero predisponer el equipo a un sistema. Tengo que analizar muy bien los partidos, detectar cuáles son las necesidades y ver el rendimiento que estén mostrando los jugadores de ataque para saber si puedo contar con uno, dos o tres.

Desde que ha llegado al Bergantiños, a Álex Diéguez se le ha encasillado el rol de revulsivo. ¿Podría cambiar esa situación con Borja Facal?

Es un jugador joven en progresión. Desde que llegó hace dos años le he visto un crecimiento de forma continua. Es un futbolista veloz y muy vertical. No me gusta etiquetar a los jugadores y para mí no es un revulsivo, aunque es cierto que en escenarios de transición o de juego agitado puede hacer muchísimo daño al rival. Si trabajo con la actitud y el compromiso que le he visto, el rendimiento que ofrezca marcará su rol en el equipo.

¿Pablo Agulló es central o mediocentro?

Tiene capacidad para jugar en ambas posiciones. Puede romper líneas en conducción, tiene cambios de orientación, es muy potente en el juego aéreo, tiene calidad individual en el primer contacto, tiene buena salida de balón. Es un futbolista que puede aportar al equipo tanto de iniciador como de constructor y eso nos potencia.

¿Granada tiene un rol en el vestuario además de en el campo?

Es un líder. Es un futbolista con mucha experiencia y es respetado en el vestuario. A nivel deportivo, no hay nada que decir sobre él porque lo ha conseguido todo. Ha sido admirado en todos los equipos en los que ha estado y aquí no es menos. En muchas ocasiones, es una proyección del entrenador porque sabe transmitir y tiene sosiego para, en momentos de crispación o estrés, calmar a los jugadores. Es de esas personas que todo entrenador necesita para que el vestuario tenga un clima correcto.

Será muy especial para mí poder estar dirigiendo al primer equipo del club que me ha formado

¿Se ve dirigiendo al primer equipo del Bergantiños en el banquillo de As Eiroas?

Seguramente, a medida que vaya acercándose el momento sí lo imaginaré y tendré sensaciones. Será muy especial para mí poder estar dirigiendo al primer equipo del club que me ha formado, en el que he jugado tantos partidos y que he capitaneado en los últimos tres años. Tengo una ilusión y motivación tremenda y lo único que quiero es que exista una comunión entre el aficionado y el club. Quiero que la afición venga para que el Bergan gane, no que venga cuando gane porque es un elemento importantísimo para empujarnos. Si lo logramos, todo será más fácil.

¿Lo pasó mal en la grada en el partido contra el Estradense por la crispación que se respiraba?

El aficionado es pasional y los hay que sienten mucho al Bergan. Cuando las cosas no van bien, les influye en su vida cotidiana. Los hay que son socios desde hace muchísimos años y pueden estar pasándolo mal. Todo es comprensible y hay que respetar al aficionado porque tiene derecho a poder manifestar sus sentimientos, pero deben saber que hay cosas que pueden influir positiva o negativamente en el grupo.

Esta temporada, el Bergantiños cambió el banquillo local en As Eiroas. ¿Cuál va a escoger Borja?

Lo voy a consensuar con el club y con el cuerpo técnico porque a mí me da igual. Yo quiero centrarme en lo que realmente puedo controlar y lo que no puedo controlar no debe desviarme la atención.

¿Tiene alguna manía antes o durante los partidos?

No soy supersticioso. Soy una persona que cree que en el trabajo, soy muy autocrítico. Cuando las cosas no me salen, reflexiono mucho y tengo un sentimiento de responsabilidad grande. Lo más importante es que el futbolista esté en un estado óptimo y si para conseguirlo tiene manías o algún ritual, bienvenido sea.

Me gusta apuntar, tener un esquema sobre el cual anotar cosas y hablarlas con el cuerpo técnico

¿Cómo es Borja en la dirección de partido?

Me gusta apuntar, tener un esquema sobre el cual anotar cosas y hablarlas con el cuerpo técnico. Como jugador he sido pasional y tengo esa parte emocional. Como entrenador trato de que no me influyan las emociones en la toma de decisiones porque cuando las pulsaciones están tan aceleradas pueden tomarse decisiones negativas. Con su forma de ser y liderazgo, el entrenador puede transmitir mucho al grupo.

¿Por qué toman notas los entrenadores en un partido cuando un miembro del cuerpo técnico lo está grabando y lo puede ver a posteriori con detenimiento?

Se apuntan comportamientos que se puedan trasladar desde el banquillo porque las ideas se pueden olvidar. No se trata de decirle a un futbolista: has fallado un gol o el centro ha sido demasiado bajo. Eso ya lo sabe. Hay que indicar aspectos como la estructura que tiene el rival, si nuestro equipo está mal posicionado, si las distancias que tenemos no son las correctas, si el rival nos atrae para golpear… Y también, a veces, aspectos de interpretación de un contexto del partido: si lo estamos pasando mal, frenad unos minutos, tratad de agrupar el equipo, de sentirnos fuertes y no concedáis progresión al rival… Apuntes con los que se puede ayudar al equipo.

Debemos tener paciencia sin llegar a ser previsibles
Borja se estrenará mañana contra el Silva.

Si pudiese escoger un rival para su estreno como entrenador del Bergantiños, ¿cambiaría la opción del Silva?

No. Lo que me importaría es ilusionarme con mi equipo, ayudarlo a crecer, a revertir la situación y no centrar las miras en el rival.

¿Cómo visualiza el partido?

No quiero aventurarme con el planteamiento del Silva. Tenemos que trabajar en diferentes escenarios que se puedan dar para que no nos sorprendan. Si estamos predispuestos a poder adaptarnos, estaremos más capacitados para sacar algo positivo.

¿Le preocupa la meteorología?

Si no son muy buenas, será más difícil que puedan aparecer el potencial de nuestros jugadores o la calidad individual. El partido se puede llevar a contextos más circunstanciales y más aleatorios con menos control. Si el tiempo nos permite un ambiente de más control, estaremos más cerca del escenario que tenemos en mente.

¿Cuántas horas de vídeo le ha dedicado al Silva esta semana?

He visto tres de sus partidos (el jueves por la mañana) y trataré de ver alguno más con el objetivo de recabar mucha información para intentar intuir cómo pueden enfrentarse a nosotros. Hay un torbellino de ideas, pero hay que darles poso, hacer que maduren y saber qué es lo correcto para lo que necesitamos.

Ante el torbellino de ideas, ¿le preocupa poder saturar a los futbolistas en sus primeros días con el equipo?

Sin duda. Creo que la información tiene que ser eficaz, oportuna y tiene que llegar a los futbolistas en pequeñas dosis. A medio-largo hay que construir la transmisión de la información, de los contenidos y los conceptos que se quieren desarrollar. Lo más importante ahora es dotar al equipo de una estructura y de unos valores y organización colectiva. Más adelante se podrá tocar el plano individual-grupal.

¿Será importante para el Bergantiños tener paciencia este domingo?

Las prisas no son buenas compañeras nunca. La paciencia en el juego nos permitiría tener tranquilidad para encontrar los espacios, pero tampoco puede llevar al equipo a dormirse y que terminemos siendo previsibles. Si detectamos espacios y tenemos que jugar al espacio, lo haremos; si detectamos que el rival nos permite jugar en horizontal, buscaremos la circulación. No se puede encasillar al equipo con la palabra paciencia. La paciencia debe significar no precipitarnos, no correr riesgos, no dar pases confusos si el espacio y el jugador no son los correctos, encontrar la solución idónea y la mayor ventaja que podamos en cada situación.

En definitiva, que el Bergan no sea un equipo previsible.

El equipo tiene capacidad para poder utilizar diferentes recursos: ser vertical, manejar el balón, jugar directo, apretar en altura, defender en un posicionamiento más plegado… Tenemos recursos y futbolistas para poder adaptarnos a diferentes posicionamientos y momentos.

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