lunes 09.12.2019

Triana, quinto en Polonia

El coruñés fue uno de los representantes gallegos en la Copa de Europa de Bydgoscz
Arriba, el velocista con el resto de gallegos de la selección y, abajo, en el estadio  | aec
Arriba, el velocista con el resto de gallegos de la selección y, abajo, en el estadio | aec

La ciudad polaca de Bydgoscz tomó el relevo de la localidad francesa de Lille como sede del Campeonato de Europa de Federaciones.

En esta edición estaba mucho en juego. La Asociación Europea decidió volver al antiguo formato de ocho equipos en la máxima categoría continental para la próxima temporada, cuya sede será la ciudad bielorrusa de Minsk, por lo que en esta edición bajarán cinco selecciones de las participantes, que fueron Alemania (que defendía el título) Francia, Polonia, Gran Bretaña, República Checa, Grecia, Italia, Ucrania, Suiza, Suecia y Finlandia y solo podrá subir una desde la primera división (asciende Portugal que se impuso en el encuentro de promoción de Noruega),  por lo que no se podía bajar del séptimo puesto. Los antecedentes eran optimistas, ya que en la pasada edición la selección española ocupó la quinta plaza, el mejor puesto de la selección desde que en 2009 se decidió por una competición conjunta de hombres y mujeres.

Polonia conquistaría su primer título continental desbancando a la selección que ostentaba el título, Alemania, que se impuso por un único punto a Francia, que completó el podio, que a su vez superó a Italia por medio punto, siendo Gran Bretaña quinta, que por cierto no llevó el equipo más potente. España acabó en la sexta posición, lo que le garantiza su presencia en la máxima categoría continental.

La República Checa, Suecia, Grecia, Finlandia y Suiza pierden la categoría.

La mejor versión

La selección española dio su mejor versión. Una selección que tuvo un gen competitivo que parecía haber perdido en los últimos grandes campeonatos. Una selección equilibrada, muy competitiva, que salió a comerse el tartán desde el primero al último, a pelear los puntos como si en ello nos fuera la vida. Una selección que se ha ganado el respeto en toda Europa.

Y además con presencia gallega en el combinado nacional. Cinco atletas, Solange Pereira, Ana Peleteiro, Saleta Fernández, Mauro Triana y Adrián Ben. Todas lo bordaron, empezando con una inmensa Solange Pereira. La canguesa dio un auténtico recital en una prueba inusual en ella. Especialista en los 1.500 metros, en esta ocasión corrió los 3.000, donde acudía con una marca de 9:11.24. Luchó desde el primer metro, estando siempre delante, atenta a cualquier cambio, al final logró la tercera posición con un crono de 9:09.76, lo que supone su mejor marca personal, dándole a España diez puntos muy valiosos.

La baza más clara era la de Ana Peleteiro. La de Ribeira es una de las grandes favoritas para subir al podio en triple salto en el Mundial de Doha. Llegaba con una mejor marca de 14,47. En el segundo intento se fue hasta los 14,27 (+1.8), que le valieron para terminar en segunda posición para dar once puntos a España, solo superada por la griega Papahristou con 14,48 (+1.8).

La monfortina Saleta Fernández acudía con una mejor marca de 1,87 metros, récord gallego absoluto. La pupila de Moncho Torralbo, el mismo técnico que llevó a Ruth Beitia a lo más alto, saltaría a la primera el 1,70 y el 1,75. Y el 1,80 a la segunda, que sería la marca con la que acabaría el campeonato toda vez que en 1,85 haría tres nulos, quedando novena dándole a España 3,5 puntos.

El coruñés Mauro Triana participaba por primera vez en una Copa de Europa, después de su debut absoluto en el Campeonato de Europa de Ámsterdam en el 2016, donde también formó parte del cuarteto del 4x100. Esta vez tendría como compañeros a Angel David Rodríguez, Pol Retamal y Dani Rodríguez. El coruñés cerraba el relevo en la cuarta posta, logrando acabar en la quinta posición con 39.25, mejor marca española del año. El cuarteto español le dio a España ocho valiosos puntos.

Mauro Triana se mostraba muy satisfecho con su actuación en Polonia.

“En cuanto a mi participación, la entrega fue demasiado conservadora puesto que no apuramos nada la zona, lo que pudo lastrar la marca final. Sin embargo, en carrera me sentí muy bien, sin descolocarme en ningún momento y acabando con fuerza. Ahora toca pensar en llegar a casa y cargar en estas dos semanas de cara al Mitin de Madrid, donde además se reinagura el estadio de Vallehermoso y cualquier competición que pueda surgir para poder afinar la forma de cara al campeonato de España absoluto de La Nucia, en la provinicia de Alicante”.

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