sábado 26/9/20

Los supervivientes del pelotón coruñés

Pablo Torres cambia de equipo y seguirá un año más con licencia profesional,
Dani López aguarda una nueva oportunidad y Martín Bouzas debuta en la categoría
Pablo Torres (i) celebra la victoria de etapa que logró el pasado año en la Vuelta a Japón; Dani López (en el centro de la imagen), en el reciente Campeonato de España de ciclocrós con la selección gallega, y Martín Bouzas (d) con los colores 	de su nuevo equipo, el Kern Pharma | Cedida/Luz Iglesias/Photo Gomez Sport
Pablo Torres (i) celebra la victoria de etapa que logró el pasado año en la Vuelta a Japón; Dani López (en el centro de la imagen), en el reciente Campeonato de España de ciclocrós con la selección gallega, y Martín Bouzas (d) con los colores de su nuevo equipo, el Kern Pharma | Cedida/Luz Iglesias/Photo Gomez Sport

El ciclismo español, y por extensión el gallego y el coruñés, no pasan por su mejor momento. No es una sorpresa, ni siquiera para los propios protagonistas. Pablo Torres, que cambia de equipo, es el único superviviente de nuestra ciudad en el pelotón profesional, Dani López espera una nueva oportunidad y Martín Bouzas, natural de Rois, prepara su estreno en la categoría.

El potente rodador del Kern Pharma se convierte en el décimo gallego con licencia UCI. El moañés Delio Fernández (Nippo Delko), el limiano y también debutante Carlos Canal (Burgos-BH), el arousano Gustavo César Veloso (W52-Porto), el estradense Alejandro Marque (Tavira Maria Nova), el cambadés Ángel Sánchez (Miranda-Mortágua), el compostelano Álex Regueiro, el vigués Xoel Días y el barquense Fernando Lopez, los tres en el Gios-Kiwi Atlántico de licencia venezolana, pero estructura gallega, además del citado Torres, son los otros nueve privilegiados de un deporte que no hace prisioneros.

“He trabajado mucho para llegar aquí, pero hay muchos ciclistas que se quedan por el camino”, reconoce Bouzas. “En Galicia hay jóvenes con calidad de sobra, pero es una pena que no encuentren un sitio en profesionales”, añade Torres. “Las plazas son limitadas y es una situación extrema”, valora López, que sigue en paro. Tres de los cuatro representantes de la provincia hablaron con este diario pocos días antes de empezar la nueva temporada.

No creo que sea más difícil buscar trabajo que encontrar un equipo

1. Cambio de equipo y paternidad estrenada

Pablo Torres Muíño (28 de noviembre de 1987) vivió un 2019 muy especial: en mayo logró la victoria más importante de su carrera en la séptima etapa de la Vuelta a Japón y en diciembre nació su hijo Lucas. El ciclista coruñés seguirá una temporada más en el ciclismo profesional, y van nueve, aunque en un nuevo equipo. Cambia el Interpro Cycling Academy japonés por el Hincapie-Leomo estadounidense en la tercera categoría o Continental.

El coruñés afincado en Tudela (Navarra) ha tenido que abrirse mercado en el extranjero después de siete campañas en el Burgos-BH. “Hay que buscarse la vida, pero el mercado está cada vez más complicado porque es un mundo dominado por los mánagers. No creo que sea más difícil buscar trabajo que encontrar equipo”, valora Pablo, que prepara su futuro para cuando cuelgue la bicicleta. Tiene un grado en Fisioterapia y se ha especializado en Nutrición Deportiva.

Torres no debutará con sus nuevos colores hasta marzo, en el Tour de Normandía francés (23-29 de marzo). “Espero no viajar tanto como el año pasado porque teniendo un hijo lo veo todo de manera diferente. Lo echaré de menos cuando me tenga que ir a correr fuera, aunque esto es lo que me gusta, es mi trabajo y no creo que me dure diez años más. ”, resume el coruñés, que en 2019 compitió en tres continentes diferentes.

La oferta del Hincapie le llegó cuando tenía una propuesta mejor sobre la mesa: “Me querían desde septiembre, pero yo lo tenía hablado con Murias y es una pena porque era un equipo que daba muy buena imagen y me ofrecía la posibilidad de hacer un calendario mejor. Este es menos vistoso para el público, pero en 2019 ya me gustó y lo disfruté.. Creo que hice una temporada muy regular”, detalla.
Pablo valora el estado del ciclismo gallego, sin equipo propio y solo un puñado de profesionales: “Es una pena, ya no solo en Galicia, sino en toda España. Hay unas condiciones bastante buenas para hacer un equipo Continental, pero es verdad que es bastante caro. Mira el Gios Kiki, –estructura gallega Continental–, que este año competirá con licencia venezolana. Es una lástima que no haya un proyecto como era el del Xacobeo. Ya podían gastarse menos en la Vuelta”, opina.

Sería mejor invertir en un equipo gallego que en traer la Vuelta

2. A la espera de una nueva oferta

“Sería mejor invertir en un equipo gallego que en traer la Vuelta”. Coincide con su excompañero el también coruñés Daniel López Parada (21 de enero de 1994), que hoy cumple 26 años y todavía espera la propuesta de un nuevo equipo profesional tras desvincularse del Burgos-BH después de cuatro temporadas.

“Fue algo que hablamos y pactamos, una decisión que tomamos las dos partes. Necesitaba un cambio de aires después de cuatro años allí. Me apetecía ver otras opciones y creo que me vendrá bien, pero las dos ofertas que he tenido hasta ahora no se llegaron a concretar”, desvela el velocista de Mesoiro, que no descarta salir al extranjero.

Dani no ha dejado de entrenarse mientras su mánager le busca equipo y durante otoño e invierno se ha pasado al ciclocrós: “Sigo entrenando como si tuviese equipo, incluso más motivado. El ciclocrós me distrae y me aporta otras cosas”, reconoce López Parada, que terminó segundo en la Copa Galicia y en el Campeonato de España acarició el ‘top 10’.

El esprínter herculino lamenta la situación: “Hay muy pocos equipos. Ahora por lo menos tenemos el Gios y es mejor que nada. Es un pequeño paso adelante, pero nos faltan muchos más para conseguir un equipo profesional con licencia gallega”, reconoce.

Me gustaría ser un buen gregario y llegar en forma a los Nacionales

3. Con la ilusión del debutante

Martín Bouzas Rey (20 de noviembre de 1997, Rois) cumplirá este año su sueño de convertirse en ciclista profesional. Formado en el Padronés y pulido en el Lizarte, debutará en la categoría con el Kern Pharma, nuevo conjunto español UCI que surge de la misma estructura que el propio Lizarte.

“Llegar al campo profesional es el sueño de cualquier ciclista. No tengo nervios ni miedo, pero sí respeto porque es un paso bastante grande”, declara Bouzas, que notará menos el cambio al seguir rodeado de los mismos técnicos y compañeros: “Dar el paso en una estructura que ya conocemos, con la misma esencia y forma de trabajar es una ventaja para nosotros. En el Lizarte ya corríamos como equipo y se trabajaba de una manera muy enfocada al profesionalismo”.

Martín, que debutará en el Gran Premio de la Marsellesa (2 de febrero) y continuará con la Estrella de Bességes (5 al 9 de febrero), las dos pruebas en Francia, no se marca grandes objetivos: “El primer año es de incertidumbre y no sé cuál va a ser mi sitio en el pelotón. Por mi fisionomía, por la fuerza que tengo en el llano y en la media montaña, me gustaría ser un buen gregario. Quiero ver cuál va a ser mi nivel en las contrarreloj después de un año sin darle tanta importancia para mejorar mi fondo y también llegar en forma a los Campeonatos de España”, avisa.

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