Lunes 15.10.2018

HOCKEY | OK LIGA

Una primera parte casi perfecta fue suficiente

El Liceo logró su primera victoria de la temporada en el Palacio de Riazor, aprovechando la visita de un Vendrell que no atraviesa su mejor momento. Un triunfo por 8-2 que se basó en la espectacular primera parte de los de Juan Copa, en la que el dominio se unió a la inspiración para acabar los primeros 25 minutos con un resultado de 7-1 que sentenció el choque.

Marc Coy aportó dos tantos a esta contundente victoria, que fue muy celebrada por los hombres de Juan Copa  | fotos: pedro puig
Marc Coy aportó dos tantos a esta contundente victoria, que fue muy celebrada por los hombres de Juan Copa | fotos: pedro puig
Una primera parte casi perfecta fue suficiente

El conjunto coruñés salió a por todas y no tardó en llegar el primer gol. Tras las oportunidades de Carlo di Benedetto y Eduard Lamas, fue Dava Torres el que inauguró el marcador con un disparo lejano que superó a Camps. Era el minuto 5 y, en el 7, el gran protagonista del partido, Sergi Miras, daba su primer aviso mandando una bola al palo.

Pero antes, Carlo di Benedetto aprovechaba en el minuto 11 una asistencia de Josep Lamas para ampliar la diferencia. No podía faltar el gol del francés, protagonista realizador en estos primeros partidos de la OK Liga. Y, poco después, Marc Coy de fuerte disparo ponía el 3-0.

Minuto loco
Y llegó el minuto loco del partido, el 15, en el que hubo tres goles. Y, con él, el inicio del recital de Sergi Miras, que puso de penalti el 4-0. Al conjunto visitante todavía le quedaba mucho por sufrir, estaba noqueado y el ‘55’ verdiblanco lo aprovechó para, en una jugada personal, situar el 5-0 en el marcador.

Entonces llegó uno de los pocos fallos defensivos del Liceo, que dejó solo a Ferrer para batir a placer a Malián (5-1).

Pero los tarraconenses no pudieron parar a su excompañero, que en el 18 anotaba el 6-1. Y a dos minutos del descanso, Marc Coy lograba el segundo de su cuenta y un 7-1 ya irremontable.

En la segunda parte hubo cese de hostilidades y la bola rodó con fluidez a la espera del pitido final. A un nuevo tanto de Ferrer dio la réplica, cómo no, Miras, marcando otro penalti que puso el 8-2 definitivo.

Una primera parte casi perfecta fue suficiente