Miércoles 20.06.2018

O NOSO DEPORTE Í BALONCESTO

Hora de marcar diferencias

Por tercera vez en las cuatro últimas jornadas el Basquet Coruña encara un compromiso de valor doble, esta vez ante el Cáceres, otro de los inmersos en la batalla por los playoffs.

 

Zach Monaghan, el héroe de las últimas dos victorias, necesita más ayuda de sus compañeros, entre los que es duda, por gripe, Edu Hernández-Sonseca (d)  |  quintana
Zach Monaghan, el héroe de las últimas dos victorias, necesita más ayuda de sus compañeros, entre los que es duda, por gripe, Edu Hernández-Sonseca (d) | quintana
Hora de marcar diferencias

Por tercera vez en las cuatro últimas jornadas el Basquet Coruña encara un compromiso de valor doble, esta vez ante el Cáceres, otro de los inmersos en la batalla por los playoffs.

Restan 10 partidos de regular y la ‘marea naranja’ ocupa la 7ª posición, en solitario pero con solo un triunfo más que el Palencia, el Ciudad de Valladolid, el Araberri y su rival de esta noche, estos dos últimos fuera de los nueve primeros. Un valor que incluso aumenta con los emparejamientos de esta semana: el Palencia juega en Lugo, donde aún no ha ganado nadie, y el equipo pucelano y el vitoriano se ven las caras en cancha vasca.
El objetivo es, obviamente, sumar la décimotercera victoria, ya que superar también el average particular con el cuadro extremeño no se antoja fácil por culpa del 80-61 de la primera vuelta.

Sin el referente ofensivo
Sin embargo, el Cáceres llega a Riazor con dos bajas: la de su máximo anotador, el alero Warren Ward (14.2 puntos), por una lesión en la rodilla derecha. Y una en la izquierda, noqueó a uno de lo que estaban tapando su hueco, Dani Martínez (5.6). Fue el pasado viernes en la sorprendente derrota en casa ante el antepenúltimo clasificado, el Iraurgi, por 77-81. Sorprendente porque el conjunto de Ñete Bohigas está siendo tan fuerte en casa (9 triunfos en 13 partidos) como flojo a domicilio (2 en 11).
Sin Ward, el peso ofensivo se reparte entre los exteriores de Nikola Rakocevic (12.4, aunque un gris 29.2% en triples) y Luisma Parejo (8.7), la batuta de Guillermo Corrales (5.6 asistencias, segundo de la Liga) y la rocosidad de la pareja interior titular, Rolandas Jakstas (10.2 y 4.8 rebotes) y Robertas Grabauskas (8.1 y 5.3). Otro pivot, Ola Keshinro (7.1 y 4.4) y el incombustible ‘3-4’ Sergio Pérez (8.7, con un excelente 46% desde el arco) completan la nómina de peligros del décimo clasificado.

Las estadísticas hablan de paridad entre el Coruña y el Cáceres, rota por alguna debilidades bastante acentuadas de la escuadra extremeña: cuarta peor defensa (78.7 tantos) y segundo que más balones pierde (13.6) y menos rebotes ofensivos captura (7.6). Un aspecto este último muy interesante para el Coruña y sus sempiternos problemas para no ceder rechaces en su aro, puesta una vez más de manifiesto la pasada jornada en Barris Nord, donde el Força Lleida le ‘robó’ 14, además de casi doblarle (41-22) en capturas totales.
Unas cifras preocupantes que, sin embargo, no impidieron el éxito herculino (72-78), aunque la cosa tiene truco, el mismo que frente al Ourense en Riazor. El truco se llama Zach Monaghan, que en el derbi anotó 9 puntos en los dos minutos finales y en Lleida firmó 15 en los ocho minutos finales, a los que su equipo entró 10 abajo. Pero el Coruña no puede depender de la inspiración de su genio, necesita ser más regular, que más jugadores hagan aportaciones sólidas en ataque y, sobre todo, constancia atrás: tal vez cunda más defender todo el partido al 70% que 30 minutos al 40% y 10 al 100% (o más).

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