Martes 16.10.2018

BOXEO

Festín para los aficionados

ExpoCoruña acogió la macrovelada ‘Noche de Titanes’, rebosante de cantidad y calidad.

Sandor Martín venció con claridad a un pétreo Gallus Coulon  | MDS
Sandor Martín venció con claridad a un pétreo Gallus Coulon | MDS
Festín para los aficionados

Queriendo buscar la complicidad con el público gallego desde el primer momento, Sándor Martín subió al ring con la sintonía que Iván Ferreiro compuso para la serie de televisión ‘Fariña’. Y pese al riesgo que pudiesen entrañar determinadas connotaciones, puede decirse que la elección musical estuvo muy acertada. Porque eran aproximadamente las dos de la madrugada y después de casi seis horas presenciando combates, incluso los más adictos al noble arte ya rozaban la sobredosis.
Ese combate estelar, que enfrentó al barcelonés Martín con Gallus Coulon, cumplió totalmente las expectativas creadas en el pesaje, donde el francés ya se había presentado revoltoso. La actitud no cambió sobre el cuadrilátero, y en algunos momentos consiguió llevar la pelea a terreno enfangado (lo que motivó sanción de los jueces ya en el tercer asalto). Sándor Martín se impuso claramente a los puntos, exhibiendo un repertorio más amplio y mostrándose muy hábil para esquivar, pivotar en torno a su oponente (casi siempre a la derecha, buscando la espalda al aprovechar el desconcierto que crea su guardia zurda) y no dejar de castigarle. Sin embargo de Coulon hay que destacar la rocosidad de su anatomía, ratificada en un séptimo y penúltimo asalto donde encajó unos ganchos terribles. Parecía que Sándor podría quedarse atizándole hasta el miércoles, y tampoco lo iba a noquear.
Algo parecido puede decirse del otro francés, Sylvain Chapelle, que perdió ante el ‘astur-dominicano’ Jonathan Alonso. En el combate más espectacular de la noche, Chapelle fue derribado en el primer asalto (sorprendido por una doble izquierda, primero al hígado y luego en upper al rostro) pero se levantó en un instante, impertérrito, y aguantó tanto ése como los otros siete episodios restantes, gozando también él de oportunidades para conectar sus combinaciones. Nadie dudó de la victoria de Alonso (tan explosivo y elegante en sus acciones que en lugar de ‘Maravilla’ podría buscarse otro apodo: ‘Jonachenko’, a la vista de su capacidad para emular al as ucraniano), pero a la vez los aplausos coruñeses reconocieron el espíritu combativo de Chapelle, al que tal vez faltó pegada.
Los combates profesionales comenzaron con David Arteaga dominando cada vez más al gaditano Jesús Ruiz, e imponiéndose a los puntos. Justo después vimos cómo Míriam Gutiérrez vencía a la montenegrina Vujovic, con relativa claridad pero sin librarse la madrileña de algún golpe feo, como el que le dejó mellado el pómulo izquierdo. El último asalto que nos ofrecieron, así como la permanente deportividad de ambas, fue propio no de que hubiese una sino dos reinas sobre el ring. Más tensión hubo en el combate de Adrián Miraz, con el ‘Cazador’ venciendo claramente al letón Valentin Kotosovs (en el segundo asalto, el coruñés estuvo brillante a la contra), hasta el punto de que en el cuarto y último asalto se vino arriba, tal vez arriesgando algo más de lo necesario en busca del KO. Por su parte Damián Biacho venció un peligroso combate ante Djorje Markovic, sabiendo imponer su mejor boxeo pero sin poder despistarse, ante el severo riesgo de ser alcanzado por la artillería serbia.
Varias horas antes, todo había comenzado con varios enfrentamientos amateur: Alberto Rosales empezó a la contra y progresó para vencer a Sergio Varela. Después vimos a Cristina Oya imponer su mayor ritmo de actividad frente a Alexa Fernández. A continuación, Dani Sexto logró uno de los triunfos más claros de la noche ante Javier Cordero. Después vino una remontada, la protagonizada por Adrián Señarís para ganar a un Marcos Gómez que golpeó bien pero mucho menos. Luego llegaron dos combates muy igualados, que pudieron decantarse de cualquier lado: Roi Cubeiro ganó a Brais Pérez (más potencia del de Cambre, más actividad del vigués), y Borja Martínez lo hizo ante Diego Cruz (éstos empezaron con esgrima de florete, luego acabaron cogiendo un hacha). En estos prolegómenos, el más bonito de los combates fue el que Álex Barros venció ante Eloy Figueira, en su retirada. Semana histórica: Se fueron Rajoy, Zidane… y el Bengala del Barrio de las Flores.

Festín para los aficionados