sábado 19/9/20

Faena de aliño antes del gran compromiso

El Liceo sufrió al final tras ser superior durante 35 minutos y bajar el ritmo quizá pensando en Igualada
Bridge inauguró el marcador con este tanto superando sin problemas a Lluìs Tomás tras una contra | j. Alborés
Bridge inauguró el marcador con este tanto superando sin problemas a Lluìs Tomás tras una contra | j. Alborés

Al igual que en la jornada precedente, el Deportivo Liceo fue muy superior al rival, se colocó con 2-0 a favor y acabó sufriendo, en esta ocasión tal vez por pensar antes de tiempo en el duelo del sábado con el otro invicto, el Igualada.

El equipo de Juan Copa mandó desde el inicio, marcando el ritmo, jugando en terreno rival y poniendo a prueba a Lluìs Tomás, aunque la primera ocasión medianamente clara, un tiro cercano de Cañellas, la abortó Carles Grau. Fue una anécdota, porque a partir de ahí se sucedieron en el área contraria. Tomás frenó a Oruste y a Torres, pero no pudo hacer nada en la clara contra que Bridge convirtió, con facilidad, en el primer tanto.

En 17 segundos
La jugada arrancó de una pérdida en media cancha del otro Tomás, Andreu, que por pedir insistentemente falta vio la tarjeta azul. Solo 17 segundos de superioridad necesitó el Liceo para subir el 2-0 al marcador, tras culminar Bridge una perfecta circulación de bola.

El Lleida tuvo su mejor oportunidad en una directa, producto de una discutible azul a Oruste, que Carles Grau le sacó sin problemas al exliceísta Oriol Vives. Un error que hundió un poco más al Lleida. Solo el buen hacer de su meta  –sobre todo en un doble remate cercano de Marc Grau y en una volea de Torres que despejó con la cara– evitó un resultado más amplio al descanso.

En los compases finales de la primera mitad los de Copa bajaron notablemente la intensidad, quizá pensando ya en el duelo de líderes del sábado.

Esa dinámica se mantuvo en el insulso arranque de la segunda. Solo un error de Roberto di Benedetto, que acabó cometiendo penalti sobre Andreu Tomás, alteró la monotonía. Y no alteró el electrónico porque Carles Grau detuvo la pena máxima al propio capitán del conjunto catalán.

Un gol anulado a Grau, un penalti no señalado sobre Bruno y una directa que Carles le paró a Giulani fueron los únicos picos entre el sopor y antes de un minuto final agitadísimo. A falta de 56 segundos, la suerte sonrió a un plano Lleida, al aprovecharse Joseph de un rebote de su propio patín para superar a Carles Grau.

Albert Folguera retiró al portero para los últimos ataques. En el primero de ellos apareció de nuevo San Carles. En el segundo, con 18 segundos en el crono, los pupilos de Juan Copa demostraron por qué lucen la mejor defensa del campeonato: solo cinco goles encajados en cinco partidos.

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