Viernes 26.04.2019

El CRAT supera todas las adversidades para regresar a lo más alto

Campeonas a pesar de no haber tenido pretemporada, ni un único campo asignado como local e importantes lesiones

La final tuvo lugar sobre una superficie de hierba artificial, algo que no favorecía al equipo herculino        | walter degirolmo (Ferugby)
La final tuvo lugar sobre una superficie de hierba artificial, algo que no favorecía al equipo herculino | walter degirolmo (Ferugby)

El CRAT disfruta estos días del éxito conseguido el domingo en Alcobendas, cuando conquistaron su segunda Liga femenina de División de Honor. Pero a la vez lamenta lo tortuoso del camino, la cantidad de problemas que han tenido que superar y que hace todavía más grande la hazaña de las jugadoras de Helen y Artime.


Pocos podrían imaginar que el CRAT iba a ganar la Liga, después de perder los tres primeros partidos y solo uno de los tres siguientes. Y precisamente fue en el campo de su rival en la final, el INEF L’Hospitalet, cuando empezó el resurgimiento de las coruñesas, en la jornada séptima.


Esta circunstancia tiene una sencilla explicación: el CRAT no disputó pretemporada, al no haber equipos competitivos en localidades próximas o en la Liga Gallega. Situación muy diferente a, por ejemplo, la Comunidad de Madrid, que cuenta con hasta cinco equipos en la máxima categoría.


Afortunadamente, esta falta de rodaje la pudo resolver el CRAT. Eso sí, durante la fase regular, cuando tocaba jugar en casa, siempre surgía la misma duda: ¿el partido sería en Acea da Ma o en Elviña?

‘Nómadas’
Tanto el CRAT femenino como el masculino han sido ‘nómadas’ en la presente campaña. Una reclamación ya histórica del equipo coruñés. Dependiendo del campo que estuviera disponible, allí se desplazaba el equipo.


Por lo que respecta al femenino, en la fase regular disputó cinco partidos en Elviña (los de las jornadas primera, novena, décima, duodécima y decimocuarta) y dos en Acea da Ma (cuarta y sexta).


Este baile de campos no ha afectado de manera importante al rendimiento del conjunto herculino, que también ha tenido que hacer frente a las lesiones. Todo se complica si se trata de jugadoras internacionales y de lesiones de larga duración. Fue lo que le pasó a Paula Medín, ‘Alevín’, que llegó de milagro a la final (ella misma reconoció que todavía no estaba al cien por cien), o el de Ainhoa Portos, que sigue de baja y que se perdió este importante compromiso.


La gota que colmó el vaso de los obstáculos superados por el CRAT llegó a la hora de designar el día y el escenario de la final. El equipo coruñés quería disputarla el sábado 23 y, a ser posible, en el campo Central de la Universidad Complutense de Madrid. Pues la Federación Española decidió que ni una cosa ni la otra: domingo 24 en Las Terrazas (Alcobendas) y sobre hierba artificial.Una superficie que no favorece al CRAT, más acostumbrado a la hierba natural, pero que tampoco impidió que el equipo herculino haya conquistado la Liga.

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