Miércoles 20.06.2018

LOCAL | FÚTBOL SALA

“Podemos tocar el cielo, pero sin despegar los pies del suelo”

JAVIER LOZANO CID
PRESIDENTE DE LA LIGA NACIONAL DE FÚTBOL SALA

La Copa de España que se celebra esta semana en el Palacio de los Deportes de Madrid (WiZink Center) con los ocho mejores equipos del campeonato, es el “golpe de efecto” con el que el presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS).

El mandatario todelano quiere cambiar la percepción que se tiene sobre el fútbol sala en nuestro país  | LNFS
El mandatario todelano quiere cambiar la percepción que se tiene sobre el fútbol sala en nuestro país | LNFS
“Podemos tocar el cielo, pero sin despegar los pies del suelo”

La Copa de España que se celebra esta semana en el Palacio de los Deportes de Madrid (WiZink Center) con los ocho mejores equipos del campeonato, es el “golpe de efecto” con el que el presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS), Javier Lozano quiere “cambiar la percepción”, sobre el fútbol sala.
“La Copa de España nunca había venido a Madrid, el objetivo de esta apuesta es llamar la atención, un golpe de efecto para cambiar la percepción del fútbol sala”, señala.

El fútbol sala es un deporte muy popular en España, practicado en categorías de formación y aficionados con más de 117.000 jugadores con licencia (el fútbol once tiene unos 806.000, según datos a julio de 2017 de la Real Federación Española de Fútbol), aunque esta práctica no se corresponde con su repercusión mediática.
Javier Lozano apuesta por ser “autocrítico” en un deporte “muy pasional” y asegura que la clave es esa percepción social sobre el valor del fútbol sala como producto.
“La sociedad tiene muy metido en el ADN una etiqueta del fútbol sala con muchos practicantes, nacido en la calle y cercano a la gente, pero le falta la percepción del refinamiento, que nos vean como un producto que genera buenos contenidos, igual que el basket o el fútbol”, indica.

En este sentido, el mandatario de la principal competición del país valora el esfuerzo que se está haciendo en la profesionalización de los clubes, en su control económico o en los estándares de calidad de los pabellones.

La guinda a este esfuerzo es la presente edición de la Copa de España, que llega por primera vez a la capital del estado después de haber tenido como sede en anteriores ediciones localidades de la comunidad como Torrejón de Ardoz o Alcalá de Henares.

El Palacio de los Deportes (WiZink Center) permitirá contar con un escenario para este galardón con capacidad para 11.900 espectadores, un aforo algo menor que el que disfrutan los torneos de baloncesto, debido a la mayor superficie que ocupa la cancha de juego del fútbol sala.


“Nuestro objetivo es intentar llenar el pabellón el sábado y el domingo, y tener al menos unos ocho mil espectadores en los partidos del jueves y el viernes. Son unos objetivos altos que espero que consigamos. A día de hoy, hay más de 35.000 entradas vendidas”, añade.

Entre los espectadores habrá representantes de veintiocho países, especialmente de federaciones de fútbol sala latinoamericanas y asiáticas.
“Vienen porque somos el modelo, para aprender cómo lo organizamos, las cosas que hacemos, para conocer y saber en qué medida pueden implantarlo en sus países”, explica.

Dejar huella
La Copa de España tiene este formato de final con ocho equipos con la misma sede desde 1989, pero Lozano reconoce que en los últimos años han querido hacer que deje “huella en la sociedad”, en cada ciudad en la que se disputa a través de iniciativas educativas y sociales. Por ello, más de 450.000 niños y niñas de colegios de la Comunidad de Madrid han participado en un concurso de pintura y los jugadores acudirán a un encuentro con los niños que están ingresados en la unidad de oncología infantil del Hospital Niño Jesús.

Además, en esta edición se repetirá una experiencia inolvidable para los más jóvenes, ya que los ganadores del concurso ‘Vive un día con tus ídolos’, los que grabaron los mejores vídeos de una celebración de un gol, pasarán un día completo de competición cada uno con uno de los equipos.

“Se pasan el día entero con el club, desde las charlas técnicas, el autobús, se sientan en el banquillo y viven todo el día con ellos. En algún caso, los jugadores se acabaron enamorando del niño o la niña y decidieron que se quedaran con ellos durante todo el torneo”, comenta.

Los aficionados que no puedan vivir esta experiencia desde dentro tendrán también la oportunidad de disfrutarla en el Paseo Felipe II, la gran avenida peatonal que desemboca en el pabellón, y donde se instalará una pista de fútbol sala para organizar actividades y clases magistrales para niños, niñas y personas discapacitadas. Si en el exterior estará el espacio para los colegios, las actividades y las instituciones; en el interior, los patrocinadores tendrán su espacio para activar de forma comercial su aportación al acontecimiento.

“En el fútbol sala somos humildes, somos muy de la calle, pero también tenemos habilidades para codearnos con los mejores eventos al más alto nivel profesional y organizativo. Podemos tocar el cielo, pero siempre sin despegar los pies del suelo”, concluye.
 

“Podemos tocar el cielo, pero sin despegar los pies del suelo”