Lunes 23.04.2018

DIAGONALES Y PARALELAS (VIIIª ENTREGA) - EL ANÁLISIS

Buenos Aires olímpicos para el fútbol sala

Nadie puede poner en duda que el fútbol sala goza de buena salud en España

El mandatario del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach | AP/Michael Probst
El mandatario del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach | AP/Michael Probst
Buenos Aires olímpicos para el fútbol sala

Nadie puede poner en duda que el fútbol sala goza de buena salud en España. Muestra de lo dicho es la labor realizada por la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS), reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras y que se une a la admiración de muchos, por no decir de todos, al organizar los torneos con más prestigio a nivel de clubes: la Liga y la Copa de España, siendo este último la joya de la corona de la LNFS. A lo dicho se debe añadir el papel de los combinados nacionales en las categorías donde compiten.

Precisamente las selecciones sub-17, tanto la masculina como la femenina, lograron la victoria en los enfrentamientos que protagonizaron la pasada semana consiguiendo abrir las puertas a la próxima edición de los Juegos Olímpicos (JJ.OO.) de la Juventud, evento en el que participan atletas entre catorce y dieciocho años. De este modo, el pasado glorioso de nuestro fútbol sala tiene una feliz continuidad al disfrutar de un presente lleno de plenitud lo que permite augurar un futuro de gran prosperidad.

Alguno, al leer estas líneas, puede extrañarse al situar en el mismo escrito los términos fútbol sala y JJ.OO., vocablos que en tiempos pretéritos parecían antagónicos –como el sol y la luna, como el día y la noche–, pero uno, tras años viendo como son las cosas (o como se las quieren hacer ver), considera que la luz al final del túnel ya se empieza a divisar.


Un primer paso

Buenos Aires será la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud en octubre de 2018, un evento internacional que se celebra cada cuatro años bajo la supervisión del Comité Olímpico Internacional (COI). Una de las grandes novedades es que el fútbol sala se encuentra entre los deportes programados.

Algunos se aventuran al afirmar que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), que preside el suizo Gianni Infantino, y el mencionado COI, su mandatario es el alemán Thomas Bach, no parecen mostrar una gran afinidad en los últimos tiempos, lo que ha alimentado las especulaciones que en un futuro más próximo que lejano el fútbol deje el programa olímpico y el fútbol sala coja su testigo. No obstante, la presencia de una especialidad deportiva no implica la ausencia de la otra, como muchos afirman sin fundamento, ya que ambas pertenecen a la misma federación, la FIFA, y este hecho ya sucede con otros deportes que cuentan con varias modalidades en el programa olímpico.

Ejemplos los hay y por citar algunos nombrar la Federación Internacional de Gimnasia (gimnasia artística y gimnasia rítmica), Federación Internacional de Hípica (saltos de obstáculos, doma clásica, concurso completo), Federación Mundial de Kárate (kárate kumite y kárate katas), Federación Internacional de Natación (natación, saltos y waterpolo)... Hay más, pero no quiero prolongar la lista citándolos a todos. No obstante, si alguien estuviese interesado en profundizar en esta cuestión puede entrar en la web del Consejo Superior de Deportes para consultarlas.


Requisitos cumplidos

Son muchos los que consideran que el fútbol sala no cumple las exigencias para estar en una cita olímpica. Sin embargo dicho aspecto no es cierto ya que al ser considerada una especialidad deportiva (incluida en el fútbol) no debe solicitar su incursión en el programa olímpico pues ya pertenece al estar fútbol en el mismo. En el supuesto de no ser así, que reitero no es el caso, existen unos requisitos que se recogen en la Carta Olímpica para incluir un deporte entre los elegidos.

El primero es que debe de ser ampliamente practicado en un mínimo de setenta y cinco países y cuatro continentes por hombres, y en un mínimo de cuarenta países y tres continentes por mujeres en el caso de los JJ.OO. de verano, ya que en los de invierno la norma cambia al tener que ser practicado en un mínimo de veinticinco países y tres continentes para formar parte. Cualquier deporte que quiera estar en unos JJ.OO. debe aplicar de forma correcta el código mundial antidopaje. La práctica totalidad de los deportes ya lo han adoptado y lo aplican sin restricciones.

Otro dato que no se debe pasar por alto es que cualquier deporte para ser admitido tiene que ser aceptado por un período de al menos siete años antes de que comiencen los JJ.OO. en los que va iniciar su andadura. Algo, que como ya expliqué anteriormente, no cuenta para el fútbol sala.

Como queda razonado, el fútbol sala cumple con la totalidad de los requisitos que exige la Carta Olímpica en los últimos tiempos. Sin embargo, el COI ha introducido uno nuevo por el cual en ninguna edición de los JJ.OO. de verano podrán darse cita más de veintiocho deportes, con un total de trescientas pruebas y diez mil quinientos competidores.


Una única traba

Quizá ésta sea la única traba que tenga el fútbol sala para ver realidad “nuestro sueño justo de ser un deporte en el programa olímpico”, como me respondió el presidente de la LNFS, Javier Lozano, a una pregunta que le hice en una entrevista concedida en 2012.

No obstante, uno reconoce algo de confusión al saber que en Tokio 2020, la próxima cita olímpica, se incluirán trescientos veintiún eventos, veintiún más de los permitidos por el propio COI. Uno, que por mucho que trató de averiguar si hubo variaciones en la reglamentación consultando a numerosas personas y fuentes sobre esta cuestión, no pudo obtener ninguna respuesta sólida en un sentido u otro.

Indicar, para conocimiento público, que entre las novedades en la nueva edición de los JJ.OO. de verano habrá cinco deportes que no figuraron en el cartel de Río 2016: béisbol y sóftbol (versión femenina del béisbol en los JJ.OO.), surf, escalada deportiva, kárate y monopatín; aunque hay que precisar que en un principio sólo estarán en el evento del país del sol naciente. Asimismo, otras de las modificaciones aceptadas por el COI son la presencia del baloncesto 3x3, los relevos mixtos en natación (4x100 estilos), atletismo (4x400) y triatlón y el aumento de las pruebas femeninas en boxeo, piragüismo y remo. En natación, los 800 metros libres para hombres y los 1.500 metros para mujeres; en ciclismo el BMX estilo libre y el madison en el ciclismo en pista, pruebas por equipos en esgrima, competiciones mixtas por equipos en tiro con arco y judo y los dobles mixtos en tenis de mesa.


Futuro esperanzador

Pese a la desazón que siente uno cita tras cita al ver la ausencia del fútbol sala en el programa, su presencia en los próximos Juegos de la Juventud abre la esperanza al anhelo de convertirse en deporte olímpico. La participación del fútbol sala en este evento será una oportunidad para evaluarlo de cara a una futura inclusión como deporte olímpico.

Confiemos que el COI tome buena nota en Argentina el próximo año y la espera tenga un desenlace acorde a la altura que el fútbol sala se merece. 

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