martes 15.10.2019

Las mujeres hacen historia con su entrada en el estadio de Azadi

Unas 3.500 aficionadas asistieron al Irán-Camboya en Teherán
Un grupo de mujeres, en las gradas durante el encuentro clasificatorio para el Mundial | EFE /ABEDIN TA HERKENARE H
Un grupo de mujeres, en las gradas durante el encuentro clasificatorio para el Mundial | EFE /ABEDIN TA HERKENARE H

Las mujeres iraníes rompieron un tabú con su entrada al estadio Azadi de Teherán, donde fueron las protagonistas indiscutibles del partido clasificatorio del Mundial entre las selecciones de Irán y Camboya.

Con banderas iraníes, gorros con los colores nacionales y vuvucelas, las mujeres comenzaron a animar en un ambiente ensordecedor más de dos horas antes de que arrancara el duelo, que terminó con la victoria aplastante de Irán por 14-0.

Con su presencia en Azadi, un lugar que tenían vetado desde hace cuatro décadas, hicieron historia, aunque su acceso no estuvo exento de controversia, ya que solo se vendieron 3.500 entradas para las mujeres.

“Estoy muy contenta porque era mi sueño poder venir al estadio Azadi”, dijo emocionada la aficionada Sharvanaz Salehí, que cubría sus hombros con la bandera iraní. Para Salehí, de 25 años, fue “un momento histórico” y “un buen comienzo” en la apertura de los estadios a las mujeres, aunque reconoció que espera que en un futuro próximo haya menos limitaciones y se vendan más entradas.

Las mujeres ocuparon cinco sectores de las gradas, separadas de los hombres, en un estadio con capacidad para 78.000 personas que estaba prácticamente vacío.

Con el primer tanto del jugador del club Persepolis Ahmad Nourollahi en el minuto 5, la zona de mujeres enloqueció con gritos de apoyo al equipo iraní, el llamado Team Melli.

Una bandera iraní de grandes dimensiones recorrió las gradas de arriba a abajo en varias ocasiones y las aficionadas saltaron y gritaron con cada gol de su selección, destacando los tres tantos que marcaron cada uno los delanteros Sardar Azmoun y Karim Ansarifard.

El número de mujeres asistentes fue reducido y las entradas se agotaron en pocas horas cuando salieron a la venta la semana pasada, pero de todas formas marcaron un hito.

Desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979 las mujeres solo habían entrado al estadio a ver partidos de fútbol masculinos en un par de ocasiones y por invitación: el duelo entre el club iraní Persépolis y el japonés Kashima Antlers en noviembre pasado, y el amistoso entre Irán y Bolivia, en octubre de 2018.

En esta ocasión hubo también restricciones, sobre todo para las periodistas. No se emitieron por ejemplo acreditaciones para cámaras de televisión o fotógrafas para evitar su presencia junto a los hombres en el campo.

Restricciones

Las periodistas quedaron recluidas en una especie de zona VIP sin acceso a las aficionadas, pese a que, según uno de los representantes de la FIFA, habían luchado durante días para lograr más facilidades.

Las autoridades iraníes no han permitido hasta ahora a las mujeres acudir a los estadios de fútbol porque alegan que el ambiente no es recomendable para ellas, debido al comportamiento en ocasiones violento y maleducado de los hinchas.

Esa prohibición ha llevado a muchas aficionadas a intentar entrar en los estadios disfrazadas de hombres, pese al riesgo de ser detenidas. Un caso muy grave fue este año el de la joven hincha del club Esteghlal Sahar Jodayari, quien murió tras inmolarse al saber que podría ser condenada a seis meses de cárcel por esta infracción.

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