Miércoles 20.06.2018
DXT Campeón

La rebelión del modesto

El rival esta noche del Deportivo es el mejor debutante de la historia de la Primera División, ha logrado ya la permanencia, con 40 puntos en su haber, y sueña con jugar competición europea

El cuadro gerundense ha dado muchas alegrías a su afición en esta campaña  | efe / domenech castelló
El cuadro gerundense ha dado muchas alegrías a su afición en esta campaña | efe / domenech castelló
La rebelión del modesto

El mejor debutante de la historia en Primera. Esa es la carta de presentación del Girona, que en su estreno en la máxima categoría ya ha sumado 40 puntos y ahora ven Europa como un objetivo real. La entidad catalana está disfrutando del mejor momento de su historia tras adaptarse inmediatamente a una categoría que pelearon como nadie para alcanzar tras tres ascensos frustrados.
Aunque sí es cierto que existe alguna individualidad destacada dentro de una plantilla bastante coral, el elemento diferencial del Girona es su entrenador. 
Basándose en un trabajo muy metódico, la confianza en su bloque y, sobre todo, la claridad de ideas y la facilidad para transmitírselas a sus futbolistas, Pablo Machín ha creado un modelo de juego definido que sus hombres han asimilado a la perfección. Cada uno de ellos sabe en cada momento lo que tiene que hacer y sus movimientos están automatizados. A nivel táctico estamos ante uno de los equipos más trabajados de la categoría. Machín plantea un modelo cuyo origen se encuentra en el sistema que aprendió a las órdenes de Lotina en su corta etapa como futbolista del Numancia. Aquel equipo jugaba con tres centrales y dos laterales de largo recorrido. El toque personal hace que el 5-4-1 se haya convertido en un 3-6-1 porque, a pesar de su posicionamiento en ciertos momentos de la fase defensiva, considerar zagueros a carrileros con tanta proyección ofensiva como Mojica, Maffeo o Aday estaría fuera de la realidad. Con su incorporación a zonas más avanzadas, el Girona logra acumular muchos efectivos en el centro del campo y eso les permite generar superioridades cuando atacan y ejercer una presión alta y cerrar líneas de pase a la hora de defender. l

La rebelión del modesto