viernes 7/8/20

Isco ilumina a un gran Madrid

El equipo que entrena Zinedine Zidane puso en escena una gran versión para dejar en evidencia a un desdibujado Valencia (1-3) y acceder a la final en la que espera al Barcelona o al Atlético
Isco Alarcón, en el momento de marcar el gol que significaba el 0-2 para el Real Madrid ante el Valencia  | STR
Isco Alarcón, en el momento de marcar el gol que significaba el 0-2 para el Real Madrid ante el Valencia | STR

Isco Alarcón iluminó el tránsito en Yeda de un estupendo Real Madrid, que puso en escena una gran versión para dejar en evidencia a un desdibujado Valencia (1-3) y acceder a la final de la Supercopa de España.

No hubo noticias del campeón de la Copa del Rey, superado desde el principio por su rival. Nada que ver con la función que ambos representaron tres semanas atrás, en Liga. Llena de equilibrio y motivación. Tensa y sin resultado definitivo hasta el final.

En el estreno en Arabia Saudí el cuadro de Albert Celades solo se dejó ver al final. Con el marcador imposible. Por una cuestión de orgullo. Antes, fue señalado por un rival en ebullición, que mejora cada jornada. Que cree en su capacidad y que aspira claramente al primer título del curso por el que pujará el domingo ante el vencedor del Barcelona y el Atlético Madrid.

El refuerzo en el centro del campo que estableció Zinedine Zidane desniveló el arranque y marcó el partido. La posesión fue blanca desde el principio. El técnico francés aprovechó las lesiones que le han dejado sin su triunvirato titular (Hazard, Bale y Benzema) para agitar su sistema.

Pobló de centrocampistas el once. Nadie quedó en el banquillo. Casemiro, Fede Valverde, Luka Modric y Toni Kroos. Especialmente Isco Alarcón, que se ubicó por detrás del único punta, el serbio Luka Jovic.

Es ahí donde más a gusto está el malagueño que crece con el paso de los partidos. Es Isco una debilidad de Zidane. El francés no disimula. Le busca un sitio.

Pero es como enganche donde más rinde Isco, que creció con el paso de los minutos. Jugó con libertad, sin cargas. Y se notó. No se acomodó a esa situación el Valencia, arrinconado por la presión de su rival y casi sin capacidad de maniobra hasta el tramo final de la primera parte, con el partido muy cuesta arriba.

El Valencia pagó sus despistes. Errores individuales y aparente falta de concentración. Como en el primer gol, que llegó al cuarto de hora. Ya pudo encajar antes, en un cabezazo de Varane a las manos de Jaume.

Sin embargo, fue una acción de picardía, una jugada para listos lo que desniveló el marcador a los dieciséis minutos. En un saque de esquina. Con Jaume fuera del marco y la portería vacía. Una tentación que Kroos, dispuesto al lanzamiento, no desperdició. Tiró directamente desde el córner y el balón se coló en la red gracias a una reacción tardía del meta.

En pleno desbarajuste valenciano bastó con un arreón al final para que el Real Madrid ampliara su ventaja. El uruguayo Fede Valverde entró en el área y centro a Modric. Su tiro fue repelido por Garay pero el rechace lo recogió Isco. El malagueño paró el balón con el pecho y, raso pegado al palo, marcó. Pudo hacer otro más antes del intermedio el malagueño pero su cabezazo dio en el palo.

No cambió el panorama en la reanudación y Celades dejó pasar un cuarto de hora para intentar dar un giro al partido. Quitó un centrocampista, Geoffrey Kondogbiia, una de las novedades en su once y dio entrada al uruguayo Maxi Gómez. Más pólvora.

Pasada la hora, Isco centró a Jovic, que vio la internada de Modric por la derecha. El croata vio tapado a Jaume y, con el exterior, ejecutó un disparo fuera del alcance del portero.

La sentencia animó a Zidane a propinar minutos. Entró en acción Marcelo y también James Rodríguez. Y también Mariano en el tramo final, del que no había noticias siquiera en las convocatorias.

Un penalti delatado por el VAR en el añadido, por mano, transformado por Dani Parejo, maquilló la incontestable derrota del Valencia. 

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