martes 10.12.2019

“La plantilla del Oviedo estaba con Anquela a muerte”

CHRISTIAN FERNÁNDEZ
LATERAL IZQUIERDO DEL EQUIPO OVETENSE
El defensa de 33 años posa junto a un mural en el que aparece el rostro del exdeportivista y exoviedista César Martín  | Eloy Alonso / El Comercio
El defensa de 33 años posa junto a un mural en el que aparece el rostro del exdeportivista y exoviedista César Martín | Eloy Alonso / El Comercio

Christian Fernández afronta su cuarta temporada en el Real Oviedo. En las dos últimas, le dirigió el actual entrenador blanquiazul, Juan Antonio Anquela, del que destaca su capacidad para sacar el máximo rendimiento a sus futbolistas.

¿Resulta extraño abrir el curso contra vuestro extécnico?

Al ser tan reciente, habrá sentimientos encontrados. Prácticamente sigue el equipo que tuvo a sus órdenes, así que será especial. Él nos conoce y nosotros le conocemos para saber lo que podemos encontrarnos. Será bonito.

¿Cómo es Anquela?

Es un hombre de club, que siempre saca el máximo rendimiento a sus plantillas, quiere equipos intensos, correosos, que trabajen sin balón, y con balón pretende hacer un fútbol vistoso. En el Depor cuenta con jugadores de valor para intentarlo y allí puede llevar a cabo una propuesta distinta a la que desarrolló aquí. En el Oviedo utilizaba una defensa de cinco, pero veo que esta pretemporada ha trabajado el sistema 4-2-3-1, porque él siempre ha dado mucha importancia a la figura del mediapunta, que aquí no la tenía, así que en el Deportivo podrá utilizarla como le gusta.

Él siempre ha dado
mucha importancia a la figura del mediapunta

¿Cuál es su principal virtud?

Cómo se explica en los proyectos, cómo sabe identificar la necesidad de cada equipo que coge, su capacidad de adaptación para sacar rendimiento a todos los elementos que tiene alrededor. Independientemente de la idea que quiere establecer, sabe adaptarse a los recursos de los que dispone y tiene mucha experiencia en Segunda.

¿Por qué no funcionó allí?

Hay momentos en los que las entidades deportivas toman una decisión, muchas veces, atendiendo a los resultados o a las sensaciones que transmite el equipo. Llegamos a una situación en la que el club entendió que habíamos tocado fondo y que no había esa capacidad de reacción que demandaba la categoría, y la cadena siempre se rompe por el eslabón más débil, que suele ser el entrenador, pero la plantilla estaba con él a muerte. Son decisiones que se toman en el fútbol para buscar una reacción, aunque al final nos quedamos a las puertas y el míster no fue el culpable de nada.

El Depor sigue siendo un
claro candidato al ascenso, no ha perdido valor

Debutáis contra un Depor muy distinto al que os enfrentasteis la pasada campaña.

Con la pérdida de presupuesto, los clubes tienen que apretarse el cinturón, hay que ver a qué jugadores pueden darle salida y tienen que hacer un proyecto nuevo, pero el Depor sigue siendo un claro candidato al ascenso, no ha perdido valor, sino todo lo contrario, ha llegado gente contrastada y con talento y solo falta que Anquela consiga encajar esas piezas, que estoy seguro de que lo hará.

¿Crees que el proyecto deportivista de este año tiene un perfil más ajustado a las necesidades de Segunda?

Nadie conoce la pócima ideal para lograr el acenso. Tenemos casos en los últimos años como el Huesca o el Malorca, un recién ascendido que terminó subiendo a Primera con una línea muy continuista que traía de Segunda B. Lo más importante para un equipo que quiere ascender es crear buen ambiente, ese sentimiento de equipo, porque en una liga tan larga, con 42 jornadas, va a haber malos momentos y tienes que tirar de todo el mundo, todos los futbolistas tienen que estar mentalizados de que su oportunidad puede llegar en cualquier momento y generar una unidad, que es la clave para cumplir los objetivos.

Con tantos cambios en ambas plantillas, ¿resulta más difícil saber qué tipo de partido veremos el domingo?

Todo lo que sucedió el año pasado, con el cese del míster y la llegada de Sergio Egea y en el Depor con la llegada de Anquela... Van a ser dos líneas distintias, pero la esencia es la misma, ser competitivos y en ambos equipos lo vamos a ver reflejado, con un trabajo intenso, sobre todo sin pelota, sin conceder nada al rival, y con balón, ser muy prácticos y evitar esas contras que en Segunda son muy dañinas.

¿Qué objetivo os marcáis para esta temporada?

El de siempre, luchar por el ascenso. Se está elaborando un proyecto bonito, con gente importante de Segunda y jugadores que vienen de las categorías inferiores y que lo están haciendo bien... Esa mezcla está funcionando y creo que podemos luchar por un ascenso que aquí es muy soñado, sobre todo después de esos años de sufrimiento por las carencias económicas que casi llevaron al club a la desaparición.

¿Esperáis una lucha más encarnizada por el ascenso en la campaña 2019-20?

Cada año que pasa es más difícil subir. Hay numerosos equipos con mucha historia futbolística, Zaragoza, Sporting, Oviedo, Rayo, Tenerife, Las Palmas, Deportivo… La lucha está más abierta que nunca y dependerá de mantener la calma y la unidad como equipo en esos momentos malos. Son dos aspectos primordiales para cumplir los objetivos.

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