Viernes 16.11.2018
depor | estadio

La fachada espera su turno

Las obras de la fachada del Abanca Riazor, que son competencia del Deportivo, según el convenio firmado con el Concello de A Coruña, forman parte de un proyecto a largo plazo y del que todavía no hay nada avanzado, según confirmó ayer el club a este diario.

Los trabajos continúan en el exterior del campo herculino, mientras que el interior está ya libre de andamios | patricia g. fraga
Los trabajos continúan en el exterior del campo herculino, mientras que el interior está ya libre de andamios | patricia g. fraga

Por el momento, se instalaron en las caras exteriores del campo placas del mismo material que la cubierta, buscando uniformizar el aspecto exterior.
Algo que, según indicó a este diario el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, “son susceptibles de ser modificadas”.

Las relaciones entre Concello y Deportivo son buenas y se han unido fuerzas con la rúbrica de un convenio que, según reconocía el edil, insta al Deportivo a realizar las pertinentes actuaciones en la fachada del estadio.

Varela cree que el proyecto está, de momento parado, “debido al descenso” del club blanquiazul, pero avisa que “fue pactado en el convenio y es su responsabilidad”.

Diferentes actuaciones
El consistorio municipal se encargó de la sustitución y la reparación de las cubiertas del estadio, mientras que el club blanquiazul instaló un nuevo alumbrado y césped. 

El aspecto de Riazor en su interior ha mejorado y, en el encuentro ante el Reus, lució ya sin andamios, con un marcador operativo y funcionando las lámparas de los fondos. Unos fondos que se están cubriendo para “proteger a la estructura del agua y del salitre”.

Pese a que las obras en el interior están prácticamente listas, solo funcionó uno de los dos marcadores y hubo aficionados de gradas, como Marathon superior que, ante problemas de goteras, tuvieron que bajar a la grada inferior para evitar mojarse. Un problema que se espera subsanar, aunque el mal tiempo actual pueda dificultar el buen desarrollo de las obras durante los próximos días.

El Deportivo, que volverá a jugar como local el próximo sábado 10 de noviembre ante el Oviedo, espera que para entonces se hayan solventado esas incomodidades para los aficionados. 

Buena sintonía
A pesar de que las obras se iniciaron con retraso, obligaron al Deportivo a jugar los primeros tres encuentros a domicilio y supusieron reubicaciones y pérdida de aforo en hasta cuatro jornadas, Varela afirmó en su entrevista a este diario que la relación con el club es buena. “El Deportivo es consciente del esfuerzo orzamentario y de ejecución y no existió ningún tipo de conflicto”, declaró.

Queda ahora por ver cuándo se inician los trabajos de adecentamiento de una fachada del Abanca Riazor que espera con ansia su turno.

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