Viernes 26.04.2019

José Luis Martí firmó un estreno de luces y sombras

Después de un inicio esperanzador en feudo del líder de la categoría, con gol inicial de Quique González, el Depor volvió a las malas sensaciones y a la derrota

El preparador mallorquín, en el partido del pasado sábado en Pamplona  | alfaquí
El preparador mallorquín, en el partido del pasado sábado en Pamplona | alfaquí

El debut de José Luis Martí como entrenador del Deportivo dejó luces y sombras en la derrota ante el líder de Segunda, el Atlético Osasuna, en el estadio de El Sadar, aspectos positivos y negativos que se explican desde cinco claves.


El Deportivo se adelantó pronto con un tanto logrado por Quique González, pero los navarros le dieron la vuelta con un doblete de Rubén García, que estableció el marcador final cuando todavía quedaba una hora de partido.

Actitud
El cambio de entrenador reactiva habitualmente a los jugadores y el Deportivo salió con otra actitud en el debut de José Luis Martí. 


No la perdió durante el choque, pero fue un querer y no poder en el terreno de juego.

Ambición
Durante la semana el técnico había pedido ambición a sus jugadores, ir a por el partido desde el inicio. Se cumplió en los primeros minutos. El Deportivo salió mejor que Osasuna, pudo adelantarse incluso en los primeros segundos con un disparo de Christian Santos. Lo consiguió poco después con el acierto de su máximo goleador, Quique González.


El equipo quería más, pero se llevó la primera bofetada poco después de ponerse por delante en el marcador en un desajuste defensivo y encajó el segundo y no pudo reaccionar.

Táctica
El Deportivo dejó el rombo y pasó al 4-4-2. Adelantó las líneas y le funcionó al principio. Pero Osasuna lo aprovechó para cogerle la espalda. En la primera que lo hizo, empató el partido. Aunque el sistema incluyó cuatro medios, a Edu Expósito le situó en una banda, donde su aportación se reduce considerablemente.

A pesar de los cambios, el equipo mantuvo ese esquema táctico, pero en la segunda parte apenas fue capaz de genera peligro. Las permutas no aportaron nada al equipo.

Debilidad mental
El equipo coruñés está en las antípodas del navarro. Lleva ocho jornadas sin ganar y eso le afecta negativamente. Sus jugadores intentaron superar el primer golpe, pero el segundo, les tumbó. 


Les entró la ansiedad y se tradujo en precipitación, tal y como reconoció el propio entrenador blanquiazul.

Sin ideas
Como en los últimos partidos de Natxo González, el equipo se quedó sin ideas para atacar a Osasuna. En los minutos finales no fue capaz ni de hacerle cosquillas. En todo el segundo periodo no firmó ni un solo remate entre los tres palos.
Su fútbol fue horizontal, plano, carente de profundidad y Osasuna lo contrarrestó sin problemas. En el descuento, ni siquiera buscó atacar al líder a la desesperada.

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