miércoles 18.09.2019

El ex del Valencia superó una aplasia medular

El lateral izquierdo deportivista protagonizó un ejemplo de superación personal al dejar atrás una enfermedad muy delicada, que a punto estuvo de suponer su adiós al deporte profesional
El ‘21’ deportivista golpea un balón de cabeza durante un entrenamiento de la pasada semana en la Ciudad Deportiva de Abegondo  | quintana
El ‘21’ deportivista golpea un balón de cabeza durante un entrenamiento de la pasada semana en la Ciudad Deportiva de Abegondo | quintana

El nuevo fichaje del RC Deportivo para las próximas tres temporadas, Salva Ruiz, ha protagonizado en su carrera profesional todo un ejemplo de superación personal.

Y es que en 2016, cuando comenzaba a asomar la cabeza en el primer equipo del Valencia CF, una aterradora enfermedad como la aplasia medular —similar a una leucemia— se cebó con él.

Tal y como reflejó en 2017 el periódico valenciano Superdeporte, su pesadilla comenzó minutos antes de embarcar de vacaciones rumbo a Nueva York en compañía de su novia.

Un sangrado en una muela —había sufrido varios—, más abundante de lo habitual, dio la señal de alarma y pronto los galenos detectarían que algo en su interior no iba bien. Por desgracia, era víctima de una aplasia medular.

Una dolencia que impedía la regeneración de su sangre en la médula, por lo que los valores de sus glóbulos rojos o plaquetas cayeron en picado.

SUFRIMIENTO
Te entran dudas y te asustas; al principio lo pasé muy mal pero quería volver

Hasta el punto de que los galenos le prohibieron de modo tajante la práctica deportiva, así como actividades cotidianas como tomar el sol, al tiempo que le sometieron a un tratamiento oncológico que por fortuna duró solo un año y medio.

Desde que su curación fue una realidad, el propio Salva Ruiz se mostró más agradecido que nunca a todos los que le ayudaron a no perder la fe en la lucha para continuar vivo.

"Tienes que ser fuerte de cabeza, pero también es muy importante tener el apoyo de los que te rodean para salir adelante. Yo gracias a Dios he tenido las dos cosas y he podido salir adelante”, desvelaba.

A sus 21 años tuvo que madurar a marchas forzadas, asumiendo un problema de salud de primera magnitud que le hizo recapacitar sobre su actitud vital.

“En un principio te entran dudas y te asustas. Cuando ya encontraron lo que era y me lo explicaron tienes un poco más de esperanzas porque me dijeron que en la mayoría de los casos se saca adelante. Al principio lo pasé muy mal. Recuerdo que en los primeros días por la medicación que llevaba en ese momento no me podía dar el sol. Tampoco podía bañarme porque llevaba un catéter. Al ser verano lo pasé un poco mal. Además, me notaba muy cansado porque tenía todos los niveles súper bajos. Me alquilé un chalet en San Antonio de Benagéber para estar despejado un par de meses”, agregó.

Por último, el jugador confiesa que no se le pasó por la cabeza aparcar su sueño de triunfar en el fútbol.

“Los primeros días tienes dudas sobre si podrás volver a jugar, pero cuando te explican todo, desde entonces empiezas a pensar que quieres y vas a volver adonde estabas. Piensas que todo te pasa a ti y que estás en un momento muy malo, pero he conocido gente que está mucho peor que tú y eso también tienes que valorarlo”, concluyó el futbolista.

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