viernes 03.04.2020

El entorno blanquiazul, indignado con Figueroa Vázquez

La afición coruñesa considera que el árbitro andaluz favoreció de manera flagrante al Girona
El colegiado andaluz culminó su controvertida actuación expulsando a Vicente tras el pitido final  | quintana
El colegiado andaluz culminó su controvertida actuación expulsando a Vicente tras el pitido final | quintana

El colegiado del Deportivo-Girona, el andaluz Figueroa Vázquez, se convirtió en triste protagonista del duelo, desquiciando por completo a la escuadra blanquiazul y a su afición de Riazor.

El deportivismo considera que no aplicó el mismo rasero para los dos conjuntos, perjudicando a un equipo enrachado como el Deportivo, que no pudo sumar su octavo triunfo consecutivo a pesar de haberse adelantado en el marcador (2-0).

El trencilla encrespó los ánimos ya desde la primera parte, con dos tarjetas amarillas para Aketxe y Mollejo cuando el conjunto visitante fue el que se empleó con mayor dureza.

Los posibles graves errores en jugadas puntuales dieron vida a la escuadra de José Luis Martí, que en el minuto 78 recortaba distancias después de una jugada embarullada en el área en la que un futbolista catalán caía sobre el meta local Dani Giménez, impidiendo su puesta en pie antes del remate de Stuani.

Precisamente el goleador uruguayo, amonestado previamente, debió ver la segunda amarilla en el minuto 81 —con el marcador de 2-1— debido a un más que ostensible codazo a Peru Nolaskoain; una agresión merecedora de por sí de tarjeta roja y que pasó por alto el juez de la contienda.

Asesorado por el VAR, transformó un leve contacto entre Montero y Brandon Thomas en pena máxima, una decisión más que controvertida que alteró el rumbo del partido en el minuto 84.

A lo largo del choque tomó un sinfín de determinaciones erróneas, que contribuyeron a que la plantilla blanquiazul perdiese los estribos.

Hasta el punto de que un futbolista prácticamente inalterable como Vicente Gómez se dirigiese a él —sin mediar ningún insulto— al término de los 90 minutos.

El canario vio la roja por proferir las siguientes palabras: “Hoy no has estado bien, no te puedo felicitar. Hoy mal, muy mal”, redactó en el acta arbitral Figueroa Vázquez.

En resumen, una calamidad de arbitraje que algunos aficionados piensan que fue intencionada. “Fue una actuación que parece que estaba teledirigida de antemano, el árbitro estaba predispuesto a ayudar al Girona”, destaca Miguel Murcia, presidente de la peña deportivista ‘Patxi-Aranzubia’. En la misma línea de incredulidad y desazón, Albino Cores —que encabeza la ‘Perla de Arousa’— indica que “o árbitro do venres foi un impresentable, un desastre total que errou sempre contra os intereses do Deportivo e que expulsou a Vicente por ser educado”.

De pésimo recuerdo
La grada herculina posee un mal recuerdo del árbitro Figueroa Vázquez, que ya en el temporada 13-14 protagonizó una actuación más que discutida en un envite ante el Hércules en Segunda División (3-2). 
Y es que expulsó a Luisinho por supuestamente pronunciar las frases “robo, esto es un robo. Sinvergüenza. De aquí no sales”. Por estas palabras le cayeron cuatro duelos de sanción al lateral luso.

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