Jueves 16.08.2018

Digna despedida

El cuadro azulgrana logra su vigesimoquinto título de Liga y condena al equipo coruñés a Segunda; los herculinos protagonizaron uno de sus mejores partidos, pero no pudieron doblegar al campeón

 

Era cuestión de tiempo (aunque no por esperado resulta menos doloroso) que el Deportivo sellara su tercer descenso a Segunda en los últimos siete años, y este se concretó anoche, ante el Barcelona, que se proclamó campeón de la Liga por vigesimoquinta ocasión.
El destino, siempre caprichoso, quiso que Riazor albergara en el mismo encuentro la gloria y el fracaso. Por un lado, el éxito del equipo de Ernesto Valverde, que finaliza el curso con el doblete, tras conquistar el título liguero y la Copa del Rey, y busca convertirse en el primer conjunto en finalizar la liga española invicto desde que el campeonato se disputa a más de 18 jornadas. Y en la cruz de la moneda, el anunciado descarrilamiento blanquiazul, que, tras caminar sobre el alambre durante cuatro años consecutivos, cae al vacío en una desastrosa temporada, con unos números vergonzosos y en la que han pasado tres entrenadores por la plantilla.
El estadio coruñés, que asistió al pasillo deportivista al Barça por su brillante victoria en la final de la Copa frente al Sevilla, contempló por última vez a una de las mayores leyendas que ha dado el fútbol español, Andrés Iniesta, campeón de todo con el Barcelona y con la selección, y que el viernes anunció que la próxima campaña no jugará en Europa.
Después de que el Levante derrotara al Sevilla el viernes, la única alternativa de los pupilos de Clarence Seedorf para mantenerse en Primera era ganar las cuatro últimas jornadas y limarle al equipo valenciano los 17 goles de diferencia entre ambos en la clasificación. Es decir, un reto imposible, así que por lo menos había que morir con dignidad, y eso es lo que pretendieron los blanquiazules ayer, que salieron al campo con un cambio en ataque, el de Borja Valle por Adrián, que finalmente se cayó de la convocatoria por lesión.
Siete minutos duró la fe blanquiazul, el tiempo que tardó Coutinho en marcar un golazo de pura crema. Tras una pérdida de Juanfran, Luis Suárez recuperó el balón en la banda y lo envió al carril del 10, para que Messi lo controlara y se lo sirviera a Dembélé, que, dentro del área, se giró ante la presencia de Luisinho y cedió la pelota al brasileño, que, con un toque sutil, la puso en la escuadra derecha, lejos del alcance de Rubén.
El Depor, que salió dispuesto a morir matando, no se hundió y a los 17 minutos pudo empatar. Albentosa remató de cabeza tras un saque de esquina, Ter Stegen protagonizó un paradón espectacular y Lucas aprovechó el rechazo para marcar, pero el árbitro anuló el tanto por fuera de juego posicional de Schär. 

Intercambio de golpes
La última media hora del primer tiempo fue un disfrute total, desarrollada a un ritmo vertiginoso y con un constante intercambio de golpes. Rakitic, Messi y Coutinho tuvieron ocasiones para agrandar la brecha, pero el Deportivo también dispuso de oportunidades para igualar el duelo e incluso darle la vuelta. Çolak, el blanquiazul más destacado, estuvo presente en todas las acciones de peligro de los herculinos. En el minuto 31, probó puntería desde la frontal del área, pero el balón se marchó desviado. Un minuto después, puso un centro de lujo a Borja Valle que el berciano llegó a conectar lanzándose en plancha al más puro estilo Johan Cruyff, pero el remate se marchó fuera por poco. Y en el 34, sacó un centro medido sobre Schär, pero el internacional suizo, solo ante Ter Stegen y con todo a favor, remató de cabeza alto.
Quien no perdonó fue el Barcelona cuatro minutos después. Dembélé condujo una contra y abrió el balón a la banda derecha para Luis Suárez, el delantero uruguayo puso un centro espectacular sobre Messi con el exterior y el argentino marcó su trigésimo gol del presente curso liguero.
El segundo tanto culé espoleó a los locales, ya que dos minutos más tarde, consiguieron recortar distancias. Çolak sirvió un buen pase a Borja Valle para que el berciano asistiera a Lucas Pérez desde la banda izquierda y el delantero de Monelos no falló.
Mientras que en los últimos 30 minutos del primer tiempo se vio un partido muy abierto, en la segunda mitad, el cuadro blaugrana se hizo con el mando del esférico y trató de matar el encuentro. De hecho, en los minutos 51 y 52 hubo dos ocasiones claras de Messi. La primera, tras un pase de Luis Suárez y la segunda, tras una preciosa pared con Coutinho.
El cuadro coruñés dio la réplica en el 56 con un chut de Lucas desde la frontal del área que atrapó Ter Stegen.

Empata el Depor
Tras el control inicial catalán, el duelo entró en una nueva fase de ida y vuelta. Así, en el minuto 62, Umtiti remató de cabeza un saque de esquina de Dembélé, pero la pelota se marchó alta. Y dos minutos después, llegó el empate blanquiazul.
En una gran jugada de los de Seedorf, Borja Valle envió un centro a Borges, que dejó el balón muerto para que Çolak hiciera el 2-2.
El tanto hizo mucho daño al Barcelona, que deambuló como si estuviera noqueado durante los minutos siguientes, en los que el Deportivo se acercó con mucho peligro al arco catalán. De hecho, en el minuto 70, Schär pudo adelantar a los coruñeses al rematar de cabeza un saque de esquina, pero el balón lo atrapó sin problemas el portero alemán.
Tan desconectado estaba el Barça, que Ernesto Valverde metió a Denis Suárez y Paulinho para intentar controlar el centro del campo.
Los cambios enchufaron a los azulgranas de nuevo, que tomaron el control y se lanzaron en busca del 2-3. Lo evitó Rubén en el 81, con un paradón a Luis Suárez tras un gran pase de Messi. Pero no pudo impedirlo en la acción siguiente, una auténtica obra de arte entre Denis Suárez, Messi, Luis Suárez y el propio Leo, que remató la jugada.
Y sin tiempo para reponerse del golpe, el argentino firmó el ‘hat-trick’ tras un nuevo pase del uruguayo.
El Depor se despidió de Primera regalando a su afición uno de sus mejores partidos de la temporada.