lunes 21/9/20

El ¿descenso? más caro

Ningún equipo ha bajado con 51 puntos y el Deportivo, que ha sido, junto al Tenerife, el mejor equipo de la segunda vuelta, podría irse a Segunda B con esas unidades en su casillero
Vázquez lideró
la remontada del
Deportivo, pero no
bastó | quintana
Vázquez lideró la remontada del Deportivo, pero no bastó | quintana

El Deportivo ha firmado el descenso más caro a Segunda División B, pendiente de lo que suceda en los despachos, donde lucha por quedarse en el fútbol profesional.

El conjunto herculino ha finalizado la temporada con 51 puntos, los mismos que la Ponferradina, pero en posiciones de descenso.

Ningún equipo había perdido la categoría con tantas unidades en su haber, pero el Deportivo está acostumbrado a protagonizar este tipo de datos.

De hecho, es también el equipo que ha bajado a Segunda División con más puntos en su cuenta, 43, en la temporada 2010-11 con Miguel Ángel Lotina como técnico.

El equipo blanquiazul cerró la primera vuelta como colista con solo 15 puntos en 21 encuentros, números que contrarrestó en la segunda como el mejor equipo junto al Tenerife con 36 puntos, pero esa cifra no le alcanzó para lograr la permanencia en el césped.

La temporada pasada, los 51 puntos le habrían servido al Deportivo para acabar el curso en la decimosexta plaza, con seis de margen sobre el descenso.

En el curso 2017-18 se salvó el Almería con 48 puntos, los mismos que llevaron a la Cultural Leonesa a Segunda División B.

También con esas unidades en su casillero bajó el UCAM Murcia una temporada antes, en la que el Alcorcón evitó el descenso con 50.

Los 48 puntos dieron al Almería la permanencia en el curso 2015-16, en el que bajó la Ponferradina con 47.

Más barata fue aun la continuidad en la categoría de plata en la campaña 2014-15, cuando Osasuna eludió el descenso con 45 puntos, uno más que el Racing de Santander.

Hasta ahora, los descensos más caros eran el del Mirandés en la temporada 2013-14, con 50 puntos, aunque no se consumó por la pérdida de categoría del Murcia por decisión administrativa; los del Cádiz y el conjunto murciano en la 2009-10 con esos mismos puntos; y el del Racing de Ferrol en la 2007-08.

Autocrítica

En global, el Deportivo ha completado su temporada más nefasta en 40 años. Ha sido una campaña con tres presidentes, uno de ellos interinos, tres entrenadores, un director deportivo despedido y numerosos cambios de jugadores que no han servido para ganarse en el campo la continuidad en Segunda División, aunque con polémica al haberse suspendido su partido con el Fuenlabrada, al que llegó con opciones de salvarse. El conjunto coruñés inició la temporada con Paco Zas como presidente, Carmelo del Pozo como director deportivo y Juan Antonio Albacete Anquela como entrenador.

Partía con el objetivo del ascenso después de haber quedado a las puertas de subir a Primera la temporada anterior, pero los problemas no tardaron en aparecer.

Se impuso en la primera jornada al Oviedo con un gol a última hora (3-2) y enlazó 19 partidos sin ganar, una racha que se llevó a Anquela y que rompió su sucesor, Luis César Sampedro, en el último partido de la primera vuelta, que fue, además, el de su despedida.

En Navidad, se produjo el relevo en el banquillo y también en la presidencia, con la salida de Paco Zas y la llegada del equipo de Fernando Vidal (actual dirigente, que fue elegido en enero) con un presidente interino, Juan Antonio Armenteros, Richard Barral como asesor en materia deportiva, la entidad financiera Abanca como socio financiero y Fernando Vázquez como técnico.

El Deportivo acudió al mercado, reforzó la plantilla y reaccionó con otras seis victorias consecutivas que, unida a la única que había logrado Luis César, le permitió salir del descenso y soñar, incluso, con cotas mayores, pero lo cierto es que nunca llegó a alejarse del peligro y, de hecho, en marzo cayó al descenso con una goleada en Almería (4-0) justo antes del parón por la COVID-19.

Con la competición de vuelta, el equipo coruñés volvió a salir de las posiciones que llevaban a Segunda B, llegó a acariciar la permanencia tras ganar al Huesca a cuatro jornadas del final, pero tres derrotas consecutivas, entre ellas una ante un Extremadura ya descendido, le complicaron la vida hasta el punto de presentarse en la última jornada sin depender de sí mismo.

Sumó 36 puntos en 21 partidos, uno más que el Huesca y tres por debajo de los insulares, unos guarismos (diez victorias, seis empates y cinco derrotas), que no le dieron para sobrevivir por su penosa primera vuelta, en la que solo sumó 15 puntos.

En las últimas jornadas, su media de puntos cayó y desde la vuelta del parón por el coronavirus, el Deportivo sumó 16 puntos, un empeoramiento que ha dado con él en Segunda B cuarenta años después, al menos en el césped. Todavía hay vida en los despachos. l

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