lunes 13.07.2020

El Deportivo, una victoria en cinco visitas al Almería

El equipo no juega en el estadio andaluz desde el 28 de febrero de 2015, cuando empató sin goles. El último blanquiazul que marcó allí, Aranzubia en la 2010-11

El último tanto de un blanquiazul en los Juegos Mediterráneos lo marcó Dani Aranzubia  | efe
El último tanto de un blanquiazul en los Juegos Mediterráneos lo marcó Dani Aranzubia | efe

El Deportivo solo ganó una de sus siete últimas visitas a la UD Almería en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, donde disputará pasado mañana el partido que cerrará la decimocuarta jornada en Segunda División.
El conjunto coruñés no pisa el césped del estadio almeriense desde el 28 de febrero de 2015, cuando logró un empate sin goles en el vigésimo quinto partido de Primera División.

Precedente en Segunda
Los almerienses se impusieron en la anterior cita en su campo ante el Deportivo (2-0), con el acierto del argentino Ulloa antes del descanso y de Aarón Ñíguez en los últimos minutos.
Ese es el único precedente entre ambos equipos en la categoría de plata del fútbol nacional.
El último tanto de un deportivista en Almería lo firmó el portero Dani Aranzubia en el empate (1-1) de la temporada 2010-11, unas tablas que no evitaron el descenso de ambos equipos a Segunda División.
Esa misma temporada, el Deportivo cayó en Almería en la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey (1-0). Un curso antes, los coruñeses lograron un empate (1-1) y la única victoria blanquiazul se remonta a la temporada 2008-09, con un gol de Joan Verdú (0-1) y Miguel Ángel Lotina como entrenador. 
También con el técnico vasco, el Deportivo perdió su primer partido en el estadio de los Juegos Mediterráneos el 20 de enero de 2008 (1-0), al encajar un gol de Pulido en los últimos minutos.

Alta de Gaspar
En lo tocante a la enfermería almeriense, ayer recibió el alta Gaspar Panadero. El futbolista, que se lesionó de gravedad el 11 de abril durante un entrenamiento en el estadio almeriense, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. “Más feliz no puedo estar; por fin se ha acabado esta pesadilla que ningún futbolista quiere vivir”, declaró el futbolista .
Explicó que “han sido siete meses muy duros, de mucho trabajo, de muchas horas solo en el gimnasio... Era el camino que tenía que salvar y ahora a disfrutar”.

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