domingo 07.06.2020

Se cumplen veinte años del título de Liga que hizo justicia con el Depor

El colofón a un camino iniciado con el Superdepor y la antesala de años de gran fútbol, nuevos títulos y enorme repercusión
Fran, Pauleta o Kouba celebran el título el 20 de mayo de 2000 por las calles de la ciudad | aec
Fran, Pauleta o Kouba celebran el título el 20 de mayo de 2000 por las calles de la ciudad | aec

El Depor fue un coloso. No hace mucho. Veinte años no es nada. Fue alternativa a los grandes. Les ganó y jugó mejor que ellos. El Depor dio a su afición unos motivos de celebración que muy pocos han paladeado. De hecho solo nueve clubes han alzado el título en España.
Y aunque no sirva para ascender o llenar las arcas, no ‘solo’ es un título. Es ‘el título’. Alimento del alma del deportivismo y, sin duda, es un enorme motivo de añoranza.

De la mano del presidente Lendoiro se había formado un equipo campeón que mereció el titulo en el 94. Sin duda. Pero el fútbol tiene sus arquivoltas en general, y, en particular, ya saben los deportivistas que si hay algún club al que pueda pasarle ‘de todo’, ese es el Depor. Después del penalti de Djukic parecía que el mundo se acababa, pero el club rehizo sus equipos y volvió a crecer. Tras una inflexión en la temporada 97-98 en la que se vio obligado a mirar hacia abajo, y no hacia arriba, se recuperó de la marcha de Rivaldo o el cese de Silva. El cambio en la política de fichajes con más producto nacional fue clave y el Depor volvió a hacer un equipazo.

Llegó el día
Y llegó la temporada 99-00 y llegó el día del campeonato. El equipo había ‘sprintado’ con siete victorias seguidas y mantenía su distancia en el final del torneo pero la victoria en Riazor, sin esperar cábalas en otros campos, a poder ser con claridad, ante un Espanyol inferior, parecía como una especie de obligación. Nadie quería sufrir.

Sólo se gozó. Casi al comienzo marcó Donato y a la media hora Makaay. Riazor cantaba el ‘campeones, campeones’ toda la segunda parte. La ola en las gradas, la gente entrando en el césped incluso antes de que acabara el partido. El banquillo del Depor estallando, como toda la ciudad, Galicia... Fue justo. Es un título que sigue brillando porque el RC Deportivo se lo mereció durante años.

Y es importante. Tanto, que uno de los himnos de Riazor dice: “Cómo me voy a olvidar que el Deportivo ganó la Liga. Cómo me voy a olvidar. Fue lo mejor que me pasó en la vida”. Haberlo vivido, ya no digamos disfrutado, no está al alcance de muchos clubes ni de muchas ciudades.

Se cumplen veinte años del título de Liga que hizo justicia con el Depor
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