domingo 21.07.2019

Comunión restablecida

El Deportivo y su afición, de la mano hacia el playoff, tras un curso difícil, festejaron la consecución del primer objetivo y honraron las figuras de Barros Botana, Suso Méndez y Javier Suárez Brañas

Homenaje a Barros Botana, Suso Méndez y Javier Suárez por parte de los Riazor Blues  | patricia g. fraga
Homenaje a Barros Botana, Suso Méndez y Javier Suárez por parte de los Riazor Blues | patricia g. fraga

La afición del Deportivo, su mayor patrimonio, y el equipo, terminaron el partido ante el Córdoba de la mano y mentalizados de la importancia de lo conseguido y de lo que aún queda por delante.

Parece que ha pasado un siglo desde que los coruñeses hincasen la rodilla ante Rayo Majadahonda y Extremadura, con todo el tsunami que vino detrás (silbidos, la destitución de Natxo González, la marcha del Consejo...). Ni los más optimistas podían esperar tras la derrota en el derbi gallego el pasado 19 de mayo que los coruñeses se meterían en el playoff.

Eso celebraba el sábado una hinchada entregada, un estadio que se iluminaba al son de la música y un fuego ardiendo en los videomarcadores para ‘queimar o meigallo’ este miércoles ante el Málaga en el choque de ida.

Emotiva distinción
Un final de encuentro que no solo servía para ratificar el compromiso de los seguidores herculinos con su equipo, si no que, además, ponía en valor a tres símbolos del Deportivo, a los que el colectivo ‘Riazor Blues’ quería reconocer: el delegado Barros Botana, el utillero Suso Méndez y Javier Suárez Brañas, empleado de las taquillas. Los tres recibieron una pieza de cristal conmemorativa del acto y una misiva en la que se destacaba su dedicación al club y a sus colores. “Eses que levan máis de 20 anos renovando carnés, facendo cambios nos partidos, coordinando viaxes, organizando vestiarios, controlando os accesos… Todos os esquecidos por esta máquina do fútbol moderno”, describía en la carta la figura de estos tres “supervivientes” del actual “fútbol moderno”.

Un acto que el colectivo quiso llevar a cabo “xa que ningúen da nosa entidade tomou outra iniciativa parecida”. Asimismo, su idea pasa porque este tipo de homenajes no se quedan en algo anecdótico y que se puedan mantener en el tiempo. “Gustaríanos que isto non quedase nun acto puntual, senón que cada temporada algúns “dos nosos” teñan a súa pequena homenaxe no fondo de General”. Un reconocimiento que pidieron que fuese unánime en todas las gradas: “Animamos a todos os nosos simpatizantes, máis aló do resultado do terreo de xogo, que dediquen uns minutos a eses deportivistas de corazón”.

Un acto que uno de los implicados, Barros Botana, rememoraba ayer con cariño y emoción, ante una distinción que no esperaba. El delegado trabaja a contrarreloj para preparar el viaje tanto de ida como de vuelta a Málaga, buscando que este sea en las mejores condiciones posibles.

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