miércoles 16.10.2019

Circulación a alta velocidad

Los deportivistas completaron varios ejercicios destinados a mejorar la conducción de la pelota en una mañana en la que el esférico fue el gran protagonista en la ciudad deportiva de Abegondo
Una tarea de posesión, con pases al primer toque, fue el principal ejercicio de la sesión matinal   | pedro puig
Una tarea de posesión, con pases al primer toque, fue el principal ejercicio de la sesión matinal | pedro puig

Juan Antonio Anquela prestó especial atención a la circulación de la pelota en la sesión matinal de trabajo que afrontó el Depor ayer en Abegondo.

El preparador blanquiazul dirigió un entrenamiento que se inició a las 10.00 horas en la ciudad deportiva y se prolongó hasta las 11.40. Tras el correspondiente calentamiento y unas series de sprint, el balón se convirtió en el principal protagonista.

Unos rondos, un ejercicio de posesión con pases al primer toque y un partidillo a medio campo completaron una sesión en la que el técnico jiennense no paró de dar instrucciones a sus futbolistas. Algo que se ha convertido en habitual durante la primera semana de pretemporada de la escuadra coruñesa.

“Al pie, al pie”, repitió en varias ocasiones a sus futbolistas cuando estos optaron por un pase aéreo durante el partidillo de posesión, que se desarrolló a un ritmo vertiginoso.

“Pedro, ya estamos en otra cosa. La hemos perdido y ahora tenemos que ir a robar”, recriminó a Mosquera cuando este se relajó una vez que el rival le arrebató  el  esférico.

“Esto es más fácil de lo que nos creemos; bastante más fácil”, arengó a sus futbolistas.

También dio un pequeño tirón de orejas a Christian Santos por no estar metido al cien por cien en el ejercicio, ya que el internacional venezolano tardó en reaccionar cuando tuvo que soltar el esférico y acabó perdiéndolo en lugar de asistir a un compañero.

“Venga, Christian, una opción. Siempre preparado”, riñó al delantero.

Siempre efusivo, Anquela también se dejó llevar por la euforia cuando vio que sus pupilos le daban velocidad a la circulación de la pelota y sabían salir de situaciones comprometidas.

“Eso es lo que hay, me cago en... eso es lo que hay”, espetó a sus futbolistas en varias ocasiones, tratando de transmitirles confianza. l

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