Viernes 26.04.2019

Cada vez peor

El conjunto coruñés sacó un punto, y gracias, ante un Almería que le superó en juego y ocasiones

Dani Giménez volvió volvió a salvar al equipo con varias acciones de mucho mérito | javier alborés
Dani Giménez volvió volvió a salvar al equipo con varias acciones de mucho mérito | javier alborés

El Deportivo sumó ayer su quinta jornada consecutiva sin ganar y exhibió una preocupante falta de juego que se acrecienta con el transcurso de las jornadas. Sorprendentemente, el cuadro coruñés ha ido apagándose a medida que avanza la competición y cada vez le cuesta más demostrar que es un aspirante al ascenso. Al menos, le queda el consuelo de que el Osasuna perdió en Tenerife, así que el líder ahora aventaja a los herculinos en siete puntos.

Natxo González repitió el mismo sistema que ante Las Palmas, el 4-2-3-1, aunque el compañero de Vicente en el doble pivote fue Didier Moreno, que jugó por primera vez en su puesto natural, y Mosquera se quedó en la grada.

Pedro cubrió la baja del sancionado Edu Expósito y Christian Santos jugó en lugar de Quique, que comenzó en el banquillo tras las molestias que arrastró toda la semana. Además, Saúl regresó al once por el sancionado Caballo.

Dos minutos tardó la afición blanquiazul en llevarse el primer susto de la noche. Corpas robó un balón en la zona de tres cuartos, alcanzó la frontal del área y sacó un obús que se estrelló en el poste izquierdo de la portería de Dani Giménez.

Parecía el mundo al revés. El Depor, claro candidato al ascenso, jugando en su campo y cuya filosofía futbolística se basa en la posesión, era incapaz de oler la pelota en el primer cuarto de hora, mientras que el Almería, cuyo objetivo es la permanencia —aunque se encuentra en una situación muy tranquila por la gran campaña que está cuajando—, se adueñaba del balón y desnudaba las carencias de un equipo al que le cuesta un mundo recuperar el esférico y que cada día tiene más problemas para iniciar el juego desde atrás y cuyo fútbol se ha vuelto totalmente previsible.

La escuadra coruñesa trataba de sacudirse el dominio de encima, pero solo era capaz de hilvanar jugadas aisladas y le faltaba imaginación en el centro del campo para encontrar espacios en la retaguardia rojiblanca. De hecho, el blanquiazul más destacado en el primer tiempo fue Moreno, por fin ubicado en su demarcación. Y eso lo dice todo.
En el minuto 22, llegó la primera ocasión del conjunto herculino. Pablo Marí cabeceó un córner sacado por Pedro Sánchez, pero la pelota se marchó por encima del larguero.

El hijo pródigo
En el minuto 32, el herculino Juan Carlos Real sacó los colores a su exequipo. Por su excelente acción, al irse de dos deportivistas y sentar a David Simón, y por confirmar la excelente campaña que está viviendo en el Almería, donde lleva ocho goles y tres asistencias, mientras el Deportivo —del que tuvo que marcharse por la ausencia de oportunidades— echa en falta un mediapunta.

Precisamente, el futbolista salido de la ‘fábrica de Abegondo’ a punto estuvo de romper el 0-0 en el minuto 41. Juan Carlos recibió un balón y se paseó sin problemas hasta plantarse en el punto de penalti y sacar un remate que Dani Giménez despejó con problemas. El rechazo le cayó al Almería y Corpas se encontró con un centro para marcar a placer, pero controló el balón con el brazo y eso salvó al Depor.

Riazor despidió a sus futbolistas con pitos al término de una primera parte horrible.

La segunda mitad arrancó igual, con el Almería tocando y el cuadro coruñés corriendo detrás de la pelota.

Marzo prometía ser un mes clave, con tres partidos consecutivos en Riazor, y ha terminado convirtiéndose en una pesadilla para los aficionados, que tienen que soportar un juego cada vez más limitado.

Los blanquiazules se encontraron con una ocasión clarísima en el minuto 55. Saúl centró, Christian Santos no logró rematar y el despeje le cayó a Pedro, pero su testarazo fue al ‘muñeco’.

Y del posible gol se pasó a una contra que puso a prueba los corazones de los aficionados. En el minuto 60, el Depor sacó un córner, pero el balón lo recuperó el cuadro almeriense y lanzó una contra que pilló vendida a la zaga. Luis Rioja sirvió un pase medido a Corpas, pero su remate lo sacó Dani Giménez, que una vez más se vistió de superhéroe.

El asedio rojiblanco no se quedó ahí y solo tres minutos más tarde, los pupilos de Fran Fernández volvieron a rozar el gol. De nuevo remató Corpas, pero en esta ocasión, desde el área pequeña tras recibir un gran centro de Juan Carlos, y otra vez el disparo del extremo del Almería se topó con Dani.

Natxo movió el equipo en el minuto 67. El técnico vitoriano sentó a Borja Valle, quien pasó prácticamente inadvertido, y metió a Nahuel.

En el 72, el público se volvió a llevar las manos a la cabeza cuando el esférico rozó el poste derecho de la meta blanquiazul tras un chut de Corpas.

A la desesperada
 El estratega deportivista, a la desesperada, introdujo dos cambios más en el minuto 78. Natxo, consciente de que el empate no le alcanzaba, sentó a Christian Santos y Saúl García y dio entrada a Quique González y el portugués Vítor Silva, quien se estrenó con la camiseta blanquiazul.

El futbolista luso, que no disputaba un partido oficial desde junio de 2018, exhibió su gran capacidad para asistir cuando tocó su primer balón. Silva dejó a Nahuel solo ante el portero del Almería con un excelente pase en profundidad, pero el cancerbero derribó al hispano-argentino al borde del área y vio la amarilla.

El Deportivo apretó en el tramo final, pero no fue capaz de concretar sus ocasiones. Ni siquiera en el último suspiro del duelo, cuando Duarte mandó el balón al cuerpo del guardameta en un mano a mano.

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