Domingo 27.05.2018

El análisis del Depor-Valencia, por Chollas

El sábado se enfrentaron dos equipos con objetivos ligueros muy distintos pero ambos con la necesidad de sumar los tres puntos con el fin de seguir en busca éstos. Al igual que en el último partido visto en A Coruña, contra el Celta de Vigo, el rival del Deportivo rentabilizó al máximo los errores de los herculinos y consiguió llevarse los tres puntos.

El Levante acabó empatando en Riazor
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El análisis del Depor-Valencia, por Chollas

Cristóbal quiso dar un vuelco a la alineación y al sistema del equipo. El deportivo dispuso un 1-4-3-3 metiendo, casi que con calzador, al tridente arriba de Adrián, Lucas y Andone. Después ubicó a Borges y a Mosquera (al coruñés casi también con calzador) como interiores, quedando el vértice inferior del trivote para el brasileño Guilherme. Atrás Albentosa acompañó a Sidnei como pareja de centrales, mientras que Juanfran y Luisinho ocuparon los laterales. Por último, un desafortunado en la noche de ayer, Rubén completó el once titular deportivista.

Empezó bien el Deportivo el partido, teniendo el balón, con escasa profundidad muchos momentos, pero teniendo posesión y sometiendo al Valencia a encerrarse en su campo. El equipo de Parralo saltaba al campo con un 1-4-3-3 debido, en gran medida, a la inclusión del tridente ofensivo en la alineación. En fase de inicio dicho sistema evolucionaba a un 1-3-4-3 al incrustarse Guilherme entre Albentosa y Sidnei para hacer la salida lavolpiana. Dicha fase de inicio permitió al Depor ser capaz de librar la presión inicial de los dos delanteros che, Rodrigo y Santi Mina, y, a su vez, quedar el equipo mejor distribuido y estructurado que en otras ocasiones anteriores que también realizó esta salida de balón. Los laterales subieron una línea conformando una de 4 junto a Borges y Mosquera que fueron reubicados, en dicha evolución, como únicos mediocentro. Los dos mediocentro, con su reubicación y su movilidad unido a la profundidad y amplitud de los laterales, consiguieron generar diferentes opciones y líneas de pase a distintas alturas y el Deportivo consiguió tener una salida limpia de balón.

El Depor arrancó con un 1-4-3-3 debido a la apuesta por el tridente ofensivo y evolucionaba a 1-3-4-3 al incrustarse Guilherme entre Albentosa y Sidnei en salida de balón

Pero el hecho de poner al tridente arriba supuso, a su vez, que el Deportivo quedase descompensado en varios de los momentos del juego. En la fase ofensiva Lucas tenía total libertad para moverse por el frente de ataque, por lo que, la responsabilidad ofensiva por el lado derecho recaía, la mayoría de las veces, exclusivamente en Juanfran. Esa asimetría del equipo generó, sobre todo en la primera parte, bastantes problemas al Valencia ya que, tanto Gayá como Guedes, se encontraban muchas veces sin referencias defensivas y, a su vez, en otras zonas del campo el Deportivo encontraba la superioridad numérica y posicional. A pesar de tener posesiones largas y generar dichas ventajas en su fase ofensiva, el Deportivo generó ataques casi siempre inocuos. Dispuso, durante muchas fases, de la posesión pero una vez que llegaba a zonas de finalización se le “apagaba la bombilla”. 

El equipo, salvo destellos de Adrián o Çolak cuando entró, no tuvo en ningún momento la claridad (o calidad) para decidir en esos metros finales. Siempre falló en la última o penúltima acción: un control mal hecho, una mala toma de decisiones, indecisión a la hora de disparar a portería o si se hacía tiros flojos o mal dirigidos, los centros laterales (en ataque y en defensa) son caso aparte…

Salvo destellos de Adrián o Çolak, el equipo no tuvo en ningún momento la claridad (o la calidad) para decidir en los metros finales

Y así trascurrieron los primeros 25 minutos de la primera parte con un Deportivo plagado de buenas intenciones, que tenía la pelota pero que no era capaz de generar ocasiones claras de gol. Por su parte, del Valencia no había habido noticias en dicho tramo y coincidió su despertar sobre el minuto 30 cuando, en un parón de juego, se vio a Marcelino darle indicaciones a Gayá de que se incorporase por su banda, en un inequívoco gesto de generar superioridades numéricas por allí. Precisamente fue por ese lado por el que se gestó el desafortunado gol que encajó el Deportivo; Guedes tiró, sin mucha convicción, y Rubén, inexplicablemente, no fue capaz de detenerlo. Palo tremendo para un equipo que está abajo, y un portero que tampoco se merecía tal castigo, e inyección de moral para otro equipo que sin haber hecho nada se había puesto por delante en el marcador. Lo que restó de primera parte el Deportivo estuvo perdido y sin rumbo; el palo había hecho mucho daño y lo mejor que podía pasar era que llegara el descanso.

A la vuelta de los vestuarios Marcelino cambió su posicionamiento replegado por el avanzado con el objetivo de no dejar iniciar al Deportivo desde atrás sabedor de que el equipo herculino querría dar un arreón inicial. Estuvo bien el Valencia en este arranque del segundo tiempo con posesiones muy largas, sometiendo al Depor a defender en campo propio, haciéndole correr y, sobre todo, con un Parejo muy libre para distribuir el balón. Marcelino fue listo y en la segunda mitad insistió en la pareja vertical de Gayá y Guedes para seguir haciendo daño al Depor al generar constantemente superioridades numéricas por nuestro lado derecho. Juanfran se vio desbordado en multitud de ocasiones debido a sus constantes incorporaciones, a lo avanzado de la posición de Lucas y a la falta de mecanismos defensivos que contrarrestasen dichos hechos. En las transiciones defensivas la cosa no pintaba mejor ya que el lateral al tener la función de atacar, casi en exclusiva por su banda ésta, tras pérdida, ésta quedaba casi totalmente desguarnecida sin unos desdoblamientos ofensivos claros.

El Valencia en cada posibilidad de contraataque o en cada ataque posicional que le otorgaba la posibilidad, por calidad y duración, de la incorporación de Gayá, se frotaba las manos, por nuestro lado derecho, por dichos desajustes. Y así, mediada la segunda parte, cuando el Deportivo parecía que se quitaba un poco de encima la presión del Valencia, llegó el 0-2. Tras una contra valenciana, el Deportivo recuperó la pelota y Albentosa se durmió en la salida; Rodrigo fue el más listo de la clase y, tras un disparo que rebota en Mosquera, consiguió aumentar la renta en el marcador. Otro jarro de agua helada y el Deportivo de nuevo a remar para meterse en el partido. Parralo movió el banquillo y metió a Çolak y Valverde en el campo, pero el equipo ya estaba mucho más desorganizado, muy partido-desestructurado, con precipitación y jugando más con corazón que con cabeza.

Con la entrada de Çolak y Valverde el equipo ya estaba desorganizado, partido, desestructurado y con precipitación

En el arreón final, eché en falta que hubiese sido antes, el Deportivo consiguió anotar un gol gracias a casi el único buen centro lateral que hizo en todo el partido e incluso pudo conseguir el empate tras un magistral pase Lucas que, incomprensiblemente en un jugador con su calidad, Adrián no fue capaz ni de disparar entre los 3 palos. Y así finalizó el partido; con un Valencia que se llevó los 3 puntos gracias a que fue capaz de rentabilizar al máximo los errores que cometió su rival en ambas porterías. Por su parte en el Deportivo se podía atisbar cierta mejoría en el primer tramo del partido pero la llegada del primer gol truncó todo el plan de partido del equipo, llegaron las prisas, la desconfianza y la precipitación.


LO MEJOR

  1. El cambio de sistema. Hasta el del 0-1 el Deportivo mejoró mucho su fase de inicio; tanto en seguridad, como en claridad y organización. Cristóbal gusta de realizar la salida lavolpiana pero anteriormente adolecía de mucha distancia entre líneas y a veces mala estructuración de las líneas de pase. Con los 2 interiores y la libertad de los de arriba solventó en gran medida ese aspecto.
  2. Las transiciones ofensivas. Hacía tiempo que no veía en el Depor unas contras tan verticales y peligrosas. La colocación de tres puñales en el campo como Adrián, Andone y Lucas generó peligro en varias de estas contras.
  3. Andone. Sin realizar un buen partido sigue en su particular idilio con el gol, que le dure.

LO PEOR

  1. Automatización de los mecanismos defensivos. Tanto en fase defensiva como en las transiciones se vieron desajustes en el balance espacial, desdoblamientos ofensivos (sobre todo en las incorporaciones de Juanfran) y la repartición/ocupación de las zonas.
  2. La banda derecha. Demasiado para Juanfran en ambos procesos; ofensivo y defensivo. Necesita ayuda en ambos.
  3. Centros laterales. Talón de Aquiles del Deportivo, desde hace mucho tiempo, en ambos procesos: En el ofensivo debe mejorar, y mucho, la calidad de los centros y la ocupación de los espacios o zonas de remate. En el proceso defensivo ha recibido ya varios goles por deficitaria o mala comunicación y orientación.

El análisis del Depor-Valencia, por Chollas