sábado 20.07.2019

Cada vez más las apuestas deportivas se van imponiendo a La Quiniela

La Quiniela
La Quiniela

Anteriormente para muchísimos españoles el conocido como fin de semana de transistores era prácticamente una tradición. Dicho periodo comprendía una serie de horas distribuidas entre sábado y domingo durante las que tenían lugar partidos de fútbol, los cuales escuchaban por la radio no solamente con el objetivo de saber si su querido equipo ganaría el partido en cuestión.

Otro motivo adicional residía en ir anotando los resultados en su respectivo resguardo de La Quiniela, una acción que con el paso del tiempo se ha ido perdiendo. A pesar de que las cadenas radiofónicas siguen teniendo grandes cifras de audiencias lo cierto es que cada vez menos individuos juegan a la mencionada lotería, decantándose en su lugar por ganar dinero apostando.

Dicha tendencia queda demostrada con dos factores. El primero de ellos se resume en el incremento del número de usuarios que, de manera frecuente, realizan apuestas deportivas. Por otra parte, el segundo hace referencia a la menor recaudación de La Quiniela, la cual año tras año va decreciendo a un ritmo que no es del agrado de Loterías y Apuestas del Estado.

Y no es para menos, puesto que a principios de la reciente década la recaudación durante el transcurso de una temporada de fútbol era superior a los 500 millones de euros. Sin embargo, a fecha de hoy los números rondan los 250, ascendiendo a poco más de 4 por cada jornada que se disputa y que pasa a formar parte de La Quiniela.

¿Qué motivos dan pie a que dicha lotería esté perdiendo tanto fuelle y, por el contrario, las páginas web de apuestas deportivas como William Hill no paren de crecer? Uno de los más trascendentes guarda relación con la inmediatez. Es indiscutible que la sociedad ha cambiado en el sentido de que, a día de hoy y sobre todo gracias a Internet, quiere las cosas cuanto antes. De ello son un claro ejemplo las webs que quedan descartadas por tardar demasiado en cargar.

Algo similar sucede con La Quiniela. Al sellar el boleto anteriormente los jugadores también se veían obligados a esperar para saber los resultados, pero los mismos se producían generalmente en sábado y domingo, la mayoría al mismo tiempo. Todo ha cambiado a día de hoy, ya que en muchas ocasiones las jornadas dan comienzo el viernes, finalizando el lunes de la siguiente semana.

Ello supone un varapalo que no es asumible por parte de quienes desean inmediatez. Antiguamente al finalizar los partidos del domingo, los cuales acostumbraban a celebrarse simultáneamente, cada usuario ya sabía si era acertante del pleno al 15 o había que esperar a la próxima jornada para probar suerte de nuevo. A día de hoy deben ser tratados más encuentros de segunda división, lo cual no convence a muchos sujetos.

Las apuestas deportivas han sabido suplir excelentemente dicho hueco que ha dejado La Quiniela. Ingresar dinero, retirarlo, seleccionar exactamente los eventos cuyas cuotas se actualizan en tiempo real… todo se traduce en una inmediatez absoluta que gusta a los consumidores, quienes saben que en caso de adivinar el resultado dispondrán de su dinero cuanto antes.

Verdaderamente los impuestos han afectado de forma negativa a ambos tipos de apuestas, pero los efectos sobre La Quiniela han sido devastadores. Y es que los usuarios ven cómo no solamente deben lidiar con jornadas de horarios complicados anotando un resultado cada dos horas hasta llegar a quince en total, sino que adicionalmente en caso de obtener un suculento premio el impuesto a abonar es del 20%.

Otro motivo que ha ocasionado el auge de las apuestas deportivas en detrimento de La Quiniela se resume en la irrupción de los millennials en el citado mercado. Dichos individuos se podría decir que han nacido con Internet bajo el brazo, con todo lo que ello supone: anonimidad, rapidez, etcétera. Ambos aspectos están presentes a la hora de apostar en portales online incluso a pesar de tener que aportar datos personales como la dirección física y el DNI, evitando la obligatoriedad de acudir físicamente a un recinto para cobrar la correspondiente cantidad.

Una lotería como La Quiniela no congenia en demasía con los procedimientos y las mecánicas inmediatas a las que se han acabado acostumbrando los millennials, los cuales suponen una gran cuota de mercado que cada vez más se decanta por las apuestas deportivas. Las páginas web que se dedican a ellas son conscientes de dicha situación y tratan de potenciarla más si cabe por medio del lanzamiento de promociones muy atractivas.

Es el caso de las apuestas gratuitas que permiten probar suerte a los nuevos usuarios sin riesgo alguno, devolviéndoles la cantidad jugada si el resultado previamente indicado no se da en el partido de fútbol en cuestión. Es por todo ello que paulatinamente va siendo mayor la cifra de apostantes online al mismo tiempo en que decrecen los jugadores de La Quiniela.

Comentarios