Viernes 24.11.2017
Rubén García
14:57
08/11/17

FABRIL, ¿DÉBIL O HUMANO?

FABRIL, ¿DÉBIL O HUMANO?

Un amigo me dice que el panameño es un cañón, que Pinchi está mejor que nunca... Sentencia que el Fabril tiene un equipazo, que es candidato a todo esta temporada. Acepto el debate y matizo: los hasta el momento tres delanteros (Galán, Uxío y Pinchi) jugaban la temporada pasada en Tercera y sí, destacaron pero no pasaron por encima de ningún equipo bueno de la categoría. Lo mismo sucede con los laterales. Blas no era el mejor del grupo gallego de Tercera y es más que indiscutible en el Fabril de Segunda B. Lucas, ídem. Él no me quita del todo la razón, pero alega que los jugadores de los filiales siempre van a más, que entrenan como bestias, que acabarán con un ritmo superior al de los demás y mantiene que lo ve capacitado para aspirar a lo máximo. Yo no discrepo sobre esta afirmación, aunque me parece pelín exagerada en la jornada 13. Y opino.

Lo difícil en un filial no es apiñar talentos, lo difícil es armonizar. Es conjugar, ser regular y no cometer errores

El Fabril tiene dos porterazos para la categoría: uno fue el MVP del ascenso (Cobo) y el otro ya ha jugado dos partidos en Primera División (Fracis). Está echando de menos a unos de los mejores centrales de la liga (One está lesionado). Si el primer equipo no cuenta con él, Edu Expósito será uno de los auténticos cracks en el apartado de centrocampistas de toda la Segunda B. Ismael, como él dice, apunta alto, pero todavía no es un fijo. Galán sigue volando y Pinchi está creciendo más que nunca en los últimos años. Da la sensación de que será complicado ver pronto a Luis Fernández a un nivel aceptable. Su posición la está atacando Uxío, un joven lucense de 27 años que cuando Blas estaba en el Juvenil B del Depor, él daba recitales, pero en Primera Autonómica. Le doy la razón  a mi amigo en que este es un filial más serio de lo habitual. Yo aporto a la conversación que el Fabril que trepó al primer puesto lo hizo por su compromiso defensivo, por ser un bloque en la presión, por tener más actitud que los rivales. Lo difícil en un filial no es apiñar talentos y portentos, lo difícil es armonizarlo todo. Lo difícil es conjugar, ser regular y no cometer errores. Lo difícil es ganar, correr y seguir. ¿Ha mostrado el Fabril signos de debilidad o simplemente está proyectando su condición de humano?

FABRIL, ¿DÉBIL O HUMANO?