Jueves 18.01.2018
Antonio Llamas
20:02
22/12/17

Senda peligrosa

 

Teníamos nuestras dudas sobre dedicarle este artículo a Cristiano Ronaldo y sus esperpénticas declaraciones, en las que dice que él es el mejor de los mejores de todos los tiempos pasados, presentes y futuros, empujado por los aduladores que le rodean y sin darse cuenta del espantoso ridículo que hace cada vez que abre la boca en este sentido, aunque haya alguno que se lo crea. Pero nos hemos decidido por la alternativa, que no es otra que la jugosa rueda de prensa que protagonizó Ángel Villar, que no se sabe en qué situación federativa está (si está suspendido o qué) y que dejó auténticas “perlas” para el archivo.

Los más viejos del lugar no recuerdan la última rueda de prensa que hubiera convocado Villar, por eso sorprendió ese afán repentino por dirigirse a la opinión pública, cuando no ha habido dirigente más oscurantista en la historia del deporte español. Y eso que estuvo cerca de treinta años al frente de la Federación Española de Fútbol.

En un tono abiertamente enfadado con todos los presentes  que le preguntaban –y sobre todo con los ausentes-, Villar dejó claro que “yo soy el presidente de la RFEF y quiero seguir siéndolo”. Y que está “maravillosamente orgulloso de mi gestión, gracias a la cual logré muchos éxitos tanto económicos como deportivos”. Villar exhibió también algunos razonamientos en los que va a basar su defensa ante los tribunales, considerándose inocente (“yo y mi junta directiva al completo”) de cualquier actuación que hubiese realizado al frente de la Federación. Cargó toda su artillería con Miguel Cardenal, anterior presidente del Consejo Superior de Deportes, y  sobre todo contra José Ramón Lete, el actual, al que trató de ningunear y al que colocó en un segundo plano dirigente, preguntándose si no hay nadie por encima de él que pueda tomar una decisión contraria a la que tomó en su momento, apartándolo del organismo federativo.

Dijo no tener nada que ver con la carta que la FIFA envió al Gobierno de España y dejó claro que “quedar fuera del Mundial es una opción muy seria”, asunto en el que sí podemos darle algo de razón teniendo en cuenta que la alternativa en este caso sería la participación de Italia, ausencia que ha disgustado y preocupado a los dirigentes del fútbol mundial. Defendió el papel que está realizando la FIFA en este asunto (“ellos simplemente están aplicando sus propios estatutos”) y proclamó un “ojalá que España vaya al Mundial” nada convincente.

En donde se metió en una “senda tenebrosa”, siguiendo el símil cinematográfico, fue al introducir a Mariano Rajoy en el tinglado, diciendo que va a proponerlo como ayudante de Lopetegui, “por los conocimientos futbolísticos que tiene y así ganaría más dinero que en su cargo actual”. Conociendo el percal, Villar no debió de dar ese paso adelante, involucrando al presidente del Gobierno en este tinglado porque esto puede tener unas repercusiones negativas hacia su persona.

En resumen, declaraciones un tanto a la desesperada de un personaje que debería pasar a la historia del fútbol español cuanto antes. Pero la realidad es la contraria: según cuentan testigos presenciales, al parecer, Villar y su hijo acuden casi diariamente a la “Casa del Fútbol”, las instalaciones que la Federación Español posee en las afueras de Madrid, y tienen acceso a todos los papeles que quieran.  

Y encima, esto va para largo porque con el  Mundial a las puertas, el “enterramiento” de Villar va a tardar todavía más, al menos hasta que pase la cita de los meses de junio y julio en tierras rusas porque nadie se va a atrever, desde los estamentos nacionales con capacidad de decisión, a tomar una determinación que lo defenestre definitivamente y que pueda tener repercusión en la presencia de España en la máxima cita futbolística.

Felices Navidades a todos.