Miércoles 23.08.2017
Antonio Llamas
21:45
14/07/17

PASAR POR EL BARÇA

PASAR POR EL BARÇA

No sabemos a ciencia cierta qué es lo que el Barcelona les da a determinados y significativos jugadores para que, después de su paso por la ‘todavía’ Ciudad Condal, se vuelvan sistemáticamente contra la entidad a la que pertenecieron. Y nos ha venido este pensamiento a la cabeza a propósito de ver esa fotografía de Riquelme viendo por televisión un partido de fútbol  en su Argentina natal con la camiseta del Real Madrid.  Lo cual prueba que su paso por el Barcelona y vestir sus colores no le dejó ningún tipo de afinidad con el club. Desde luego, no creemos que se atreviera a ponerse la zamarra de River para ver otro partido siendo como ha sido siempre de Boca Juniors.

No es el argentino el único de los futbolistas que jugaron en el Barcelona que se ha ‘arrimado’ al eterno rival. Sin ir más lejos, nos acordamos de Schuster, que se marchó de Barcelona de forma alborotada, por no hablar del portugués Figo, que todavía no puede pisar territorio ‘enemigo’ después de tantos años. Eto´o hizo el recorrido inverso, pero también se marchó de mala manera.

Pero los prototipos del descontento a su paso por Barcelona fueron los fenómenos Maradona y Ronaldo (‘el bueno’). El argentino, que tuvo una atormentada estancia en el club azulgrana, no llegó a jugar en el Real Madrid, aunque dijo que le hubiera gustado, y ha renegado varias veces  por el comportamiento que tuvieron con él. Mientras, Ronaldo sí jugó en el Bernabéu y llegó a manifestar que su satisfacción fue mayor que cuando jugó en el rival del noreste y que sus dos clubes de corazón son el Flamengo (equipo de la infancia) y el Real Madrid (el de la madurez).

"Los prototipos del descontento a su paso por Barcelona fueron los fenómenos Maradona y Ronaldo ('el bueno')"

Posiblemente, los mejores jugadores de la historia del fútbol –con la excepción de Pelé- jugaron en el Fútbol Club Barcelona, empezando por Kubala, a quien no tuvimos la suerte de ver pero al que algunos comparaban con Di Stéfano e incluso decían que tenía mayor calidad técnica. A continuación podríamos citar a Cruyff, cuya llegada a La Masía conmocionó a toda España. Después llegaron buenos jugadores como Simonssen, Laudrup (otro que terminó en el Real Madrid), Koeman, Kluivert o Lineker, pero completaron la lista de ‘estrellas’ Romario, Rivaldo y Ronaldinho –nada menos-, si bien ninguno de ellos logró sentirse plenamente satisfecho en las filas del club azulgrana. Sí dejaron muchos detalles para el recuerdo e incluso títulos conquistados, pero siempre dieron la sensación de ofrecer un rendimiento irregular e inconstante.

Solamente los últimos años, con la presencia de Messi, que no hay que olvidar que vive en Barcelona desde los doce años y se puede considerar un barcelonés más, se acentuó esa sensación de que un ‘crack’ puede rendir mucho tiempo a muy alto nivel.

Es cierto que también hubo trasvases del Real Madrid al Barcelona. El mejor jugador de ellos, según nuestra opinión, el rumano Hagi ofreció más de lo mismo. Su categoría técnica era descomunal, pero tanto en el club blanco como en el azulgrana –que lo fichó para ver si rendía más que en el rival, como suele ocurrir en estos casos- nunca llegó a cuajar del todo ni a ofrecer el rendimiento que sí llevó a la selección rumana, donde brilló internacionalmente. Otro que dio más de lo mismo fue el controvertido Prosinecki, que pronto desapareció del mapa futbolístico de los grandes equipos, pese a sus excepcionales condiciones.

El único ejemplo de encontrarse más a gusto en Barcelona que en Madrid lo dio el recientemente sustituido entrenador Luis Enrique, quien cuando jugaba de azulgrana parecía llevar dentro alguna revancha pendiente con los ‘blancos’. En fin, cosas que ocurren en un verano en el que tampoco surgen cuestiones futbolísticas demasiado llamativas.

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