Tito Ramallo: "El fútbol ha sido tremendamente sarcástico con nosotros”

Tito Ramallo, entrenador del Cerceda, durante un partido en O Roxo | Pedro Puig

El entrenador del equipo rojiblanco hace repaso de lo acontecido en la primera parte del campeonato

El Cerceda ha sido uno de los pocos líderes del grupo 1 de la Segunda División B en la primera vuelta. El equipo de Tito Ramallo alcanzó la primera posición tras la jornada 5, pero desde entonces no ha vuelto a ganar, hasta caer a la penúltima plaza. El entrenador del equipo rojiblanco hace repaso de lo acontecido en la primera parte del campeonato.

¿Cuál ha sido el mejor partido del equipo en la primera vuelta?
El Cerceda ha hecho buenos partidos: Ponferradina, Fuenlabrada, Celta B... Si tengo que quedarme con uno porque cumplimos todos los requisitos que debe tener un equipo, que es jugar bien, competir bien y ganar el partido es el día de Guijuelo. Tanto defensiva como ofensivamente el equipo demostró un nivel muy alto y conllevó a sacar los tres puntos. En otros partidos el equipo también estuvo bien pero nos faltó ganarlo, empatarlo, llevarnos puntos. Por eso si tengo que escoger uno me quedo con el que jugamos contra el Guijuelo.

¿Es injusta la posición clasificatoria del Cerceda?
Honestamente, creo que tenemos menos puntos de los que merece el equipo. Lo que pasa es que al final ocupas posiciones por méritos propios. No quiero buscar justificaciones. A pesar de que somos un equipo con un objetivo claro, que es pelear por salvar la categoría, perfectamente podríamos tener cinco o seis puntos más y estar metidos en el medio de todo el pelotón de equipos que pelean por lo mismo que nosotros y no vernos a tres puntos de distancia de las plazas para salvarse de manera directa.

Después de 19 jornadas, ¿qué sensaciones te ha transmitido el equipo?
En cuanto a sensaciones, creo que el equipo transmite una seriedad y una coherencia en su juego. Es un equipo disciplinado y que mantiene la concentración en todo momento pero, a veces, nos falta esa calidad que permita hacer más puntos en determinados puestos. Nos falta un poco de fortaleza por fuera y a nivel defensivo ser un poco más contundentes. Resumiendo, creo que el Cerceda es un equipo que lo hace bastante bien fuera de las áreas, pero en ellas tendríamos que ser más contundentes.

¿Estás contento con la imagen que ha ofrecido el equipo en la primera vuelta?
A medias. Estoy medianamente satisfecho con lo que el equipo plasma y con lo que transmite, pero no puede estar contento con los resultados o con lo eficaz que resulta lo que hacemos porque llevamos muy pocos puntos. Es un sentimiento contrapuesto porque la gente valora lo que el equipo trabaja y lo que el equipo hace, pero no se plasma en puntos y al final de la liga no van a contar ni las sensaciones ni la imagen. Al final van a contar los puntos y ahí tenemos que mejorar mucho.

¿Le ha faltado suerte al Cerceda en ciertos partidos?
Honradamente, creo que sí, pero a veces el tema suerte lo disfrazamos con falta de eficacia. La suerte, muchas veces, viene acompañada de esa eficacia que no hemos tenido. Aún así, hubo partidos en los que por pequeñas diferencias nos llevamos un resultado más doloroso de lo que merecimos. En los minutos finales algunas decisiones arbitrales nos han impedido esos tres, cuatro puntos que dada la igualdad en la competición significarían un mundo para nosotros.

¿Lo de las cinco primeras jornadas fue una casualidad?
No, pero cogimos una racha muy positiva y en las siguientes jornadas fue todo lo contrario. Para mí el Cerceda no merecía en las cinco primeras jornadas llevar doce puntos, pero tampoco hemos merecido la racha que hemos tenido en la otra parte del campeonato de estar tantas jornadas sin ganar. El fútbol ha sido tremendamente sarcástico con nosotros en las dos rachas. Ni la positiva ni la negativa correspondieron con la realidad del equipo. Los puntos de la primera vuelta los hemos conseguido de una manera muy peculiar, pero ni cuando hicimos tantos puntos lo merecíamos ni últimamente cuando hicimos tan pocos lo merecimos. ¿Casualidad? No, circunstancias del juego, que a veces es muy peculiar y curioso y en este caso ha sido bastante caprichoso con nosotros.

¿Has tenido que centrarte más en la parte psicológica que en la táctica con el equipo en las últimas semanas?
No, no separo. Tanto en la única como en la otra, el equipo, desde la primera jornada, mantiene el mismo nivel. Lógicamente, tienes que hacerte más fuerte cuando la adversidad te golpea y sí que el equipo ha llegado más castigado a la última parte, pero no hemos desatendido a ninguna de las dos porque yo, dentro de la mala racha que cogió el equipo, quiero mantener cierta normalidad en el trabajo porque creo que la manera de sacar las cosas es insistir y no hacer una excepción porque el equipo haya conseguido la mala racha negativa. Al contrario, mantener esa firmeza e insistir un poco más pero sin descuidar ninguna faceta porque yo creo que es tan importante la psicológica como la táctica para sacar al equipo de ahí.

¿Qué nota le das al equipo en 2017?
Lo dividiría por apartados. Lógicamente en el apartado de competitividad nos tenemos que dar un cuatro porque no hemos sido capaces de transformar en puntos lo que hizo el equipo dentro del terreno de juego en los partidos, pero si luego tengo que hablar del trabajo, de las formas del equipo, le puedo dar un bien. Al final, en la balanza va a pesar más ser un equipo competitivo o no y ahí es donde nosotros ahora mismo tenemos el suspenso. En todo lo demás, apruebo al equipo, pero en eso no y penaliza demasiado.

¿De qué manera visible le ha afectado al equipo llevar tantas semanas sin ganar?
Está claro que, en los últimos seis, siete partidos, la sensación de llegar a los últimos minutos con una sensación de que lo que obtienes te va a volar. Genera inseguridad. Es humano. Ha venido bien el parón para intentar borrarlo del equipo para intentar empezar el año y la segunda vuelta con la mente liberada y que esa sensación de que cada vez que nos llegan nos pueden hacer daño se nos vaya automáticamente de la cabeza.

¿Y al entrenador?
Tenía muy claro desde el principio cuál iba a ser nuestra pelea. No me sorprende en absoluto la situación en la que estamos. Es injusta en cuanto a puntuación, pero el Cerceda tenía claro que íbamos a tener que trabajar durante toda la temporada de una manera muy dura para salvar la categoría. Lógicamente, a veces hay partidos que acabas con la sensación de qué puede hacer el equipo para ganar porque lo ha hecho todo. Llevo muchos años en este y te puede quedar una sensación amarga al acabar el partido, pero automáticamente al día siguiente en lo único que pienso es en recargar el equipo para competir lo mejor posible el siguiente partido.

¿En algún momento se le pasa por la cabeza al míster no continuar para provocar una mejoría?
Como entrenador, tengo las cosas muy claras y presentes todos los contextos. Por encima de todo quiero salvar el proyecto. Si en algún momento determinado yo veo que no sumo, que no llego al equipo, que el mensaje que quiero transmitir no es fácil, sería el primero en decirlo y manifestarlo. No tengo ninguna duda. Hablo constantemente con la gente del Cerceda y del Lugo y saben perfectamente cómo pienso y mi manera de actuar. Estoy convencido de que el equipo está en perfecto estado para poder encauzar una remontada y para poder salir de esas posiciones por sus méritos porque a mí me lo ha demostrado en la primera vuelta. Mientras vea al equipo con fuerza, que responde y con los futbolistas que van a muerte, eso no se me va a pasar por la cabeza. Lo que tengo claro es que pelearé por el bien del proyecto hasta el final y si, en un momento determinado, soy yo el que tiene que dar un paso para intentar que haya reacción voy a ser el primero en hacerlo.

¿Es el Cerceda un equipo débil en la categoría?
En algunas cosas sí. Ahí es donde tenemos que buscar la mejoría. Creo que hacemos muchas cosas bien, incluso mejor que muchos equipos, pero donde al final se marcan las diferencias, en las áreas, sí somos débiles. Debemos dar un paso al frente y mejorar.

¿Qué le pides a 2018 futbolísticamente?
Intentar conseguir el objetivo de salvar la categoría con el Cerceda. Cada temporada es un mundo distinto y ahora mismo no miro más allá de este objetivo que me parece que es ambicioso, duro, complicado, pero un reto.


EL CONVENIO CON EL LUGO
“Mi relación con el Lugo es a través de Manolo Mandiá”

 

Si el Cerceda está actualmente en Segunda División B es gracias al acuerdo en forma de convenio con el Lugo cerrado el pasado mes de julio. La salida del consejero Miguel Otero hizo sembrar dudas sobre su viabilidad.

¿De qué manera le ha afectado al Cerceda a nivel deportivo la salida de Miguel Otero del Lugo?
A nivel deportivo, la relación con el Lugo, por mí parte, es con Manolo Mandía, a través también de Víctor. A lo mejor a nivel organizativo, administrativo y de relación sí que era una persona muy cercana. Participaba y venía a los entrenamientos y partidos, igual que Costas, toda la gente del club. En el ámbito deportivo en sí iba más de la mano de Manolo de Manolo Mandiá más que de Miguel Otero.

¿Hubo preocupación en el Cerceda por una posible ruptura del convenio con el Lugo?
No sé. Es un ámbito en el que yo no puedo entrar, por desconocimiento. Soy el entrenador del equipo. No estoy en los ámbitos de dirección. No sé la situación que manejan las dos directivas de los clubes.

¿Se han enfriado las relaciones con el Lugo con el paso de las jornadas?
A nivel deportivo sigue siendo la misma buena relación que el primer día, tanto con Costas, que en el Cerceda a nivel deportivo tiene cierta mano, como con Manolo en Lugo. Son las dos personas de referencia a la hora de hablar del ámbito deportivo del equipo.