Lunes 20.11.2017

BASE - DERBI

Remontada a lo grande

El Deportivo levantó un 0-2 en contra que puso el partido de cara a un Celta rácano y con una propuesta nada atractiva gracias a dos goles en propia puerta y a un doblete de Pedro Alves

Ortu (d), centrocampista del Deportivo, fue uno de los destacados del partido  | Pedro Puig
Ortu (d), centrocampista del Deportivo, fue uno de los destacados del partido | Pedro Puig
Remontada a lo grande
DEPORTIVO 4 - 2 CELTA

 

Pudo llevarse el derbi un Celta que propuso poco, por no decir nada. Pudo porque en el minuto 40 ganaba por 0-2 en Abegondo. El Deportivo, con una calidad técnica brutal, dio la vuelta al marcador gracias a dos goles en propia y a un doblete de Pedro Alves, que fue suplente.

Si algo caracteriza a los diferentes equipos de Celta en toda su estructura es la pegada. El Juvenil A celeste de esta temporada, sin los internacionales Riki y Pampín, futbolistas del Celta B a todas luces, no rebosa calidad ni creatividad. En el primer minuto del partido, el equipo visitante forzó un córner. Desde la esquina ejecutó Álvarez con la zurda y el delantero Javi Ben cabeceó (0-1) al fondo de las mallas. Partido cuesta arriba para un Depor con gran exigencia esta temporada en la liga.

El Celta se encontró pronto un gol pero también un contratiempo: la lesión de Javi Ben. El delantero del conjunto vigués cojeó durante unos minutos, hasta que su entrenador entendió que no tenía sentido que continuase en el campo. Por delante en el marcador pero sin gran propuesta, el Celta se mostró como un equipo defensivo, tal vez condicionado por la ventaja tomada en el primer minuto de partido. Trabajo defensivo aceptable y ataques demasiado cortos.

Por su parte, el Deportivo, sin un juego brillante, consiguió aproximarse al área contraria y generar situaciones de gol mediante las individualidades de futbolistas como Gandoy, Sito, Sandá… La inspiración de los futbolistas de calidad de la plantilla de Rubén Coméndez le permitió ofrecer siempre mejores sensaciones en ataque que el Celta.

Álvarez abrió a la derecha para Marcos, el incorporado por Javi Ben, y este le devolvió a Álvarez en una contra de libro. Cerca del borde del área y ligeramente escorado a la izquierda, soltó un zurdazo raso que se coló (0-2) pegado al palo de la portería de Brea. Faltaban cinco minutos para el descanso y el Celta lo tenía más a su favor todavía. Pero el denominado gol psicológico llamó a la puerta del Depor en el minuto 43. Jiménez dio un pase raso al área pequeña y el central visitante José mandó el cuero (1-2) a su propia portería.

El panorama cambió radicalmente con el 1-2. Rubén Coméndez movió el banquillo en el descanso y, de paso, realizó una variante táctica en su equipo. Dejó a Javi Sandá en las duchas, para dar entrada a Pedro Alves, una de las sorpresas del partido por su suplencia. El Depor formó con dos puntas (Pedro y Mosquera) y con otra pareja en el centro del campo (Gandoy y Ortu). El delantero portugués le dio un golpe de efecto al Juvenil A blanquiazul. En una acción calcada a la del 1-2, Sito puso el centro para que, en el minuto 47, el mediocentro Tiago desviase la pelota (2-2) hacia su portería.

El Depor se posicionó con claridad en campo contrario y, con una marcha más que el Celta, dominó a su antojo. Pedro, un punta que juega de espaldas como muy pocos de su edad, entendió a la perfección un espectacular pase de Gandoy para culminar a la perfección un ataque rápido del equipo local. Pedro picó la pelota ante la salida del portero. Puso el 3-2 en el marcador y lo celebró con furia.

El 3-2 hizo que el Celta se replantease su propuesta y demostró qué tiene futbolistas para proponer bastante más de lo que hizo en la primera hora de partido pese a tomar una ventaja de dos goles en el marcador. Era tarde. El Celta quería pero el Depor ya llevaba una marcha más. El que pisaba acelerador y freno del equipo era Gandoy, probablemente el mejor futbolista del partido. Fue el motor de un equipo que funciona por arreones, por inspiración.

Pedro no permitió la emoción hasta el pitido final porque, poco antes, metió el 4-2, el gol para dar justicia a un partido en el que el Depor mereció ganar.

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