Martes 17.10.2017

SEGUNDA B - LA ENTREVISTA

Miguel Rivera: "La apuesta del club por la juventud es extrema, ahora los filiales ya no son así"

Entrenador del Valladolid B, colista del grupo 1 de Segunda B, el último rival del Fabril y el siguiente del Cerceda

Miguel Rivera, entrenador del fiial del Real Valladolid | Quintana
Miguel Rivera, entrenador del fiial del Real Valladolid | Quintana
Miguel Rivera: "La apuesta del club por la juventud es extrema, ahora los filiales ya no son así"

Parece muy seguro de sí mismo, hasta da la sensación de vacilar sin conocerte absolutamente de nada. Está orgulloso de su carrera como entrenador y le sorprende que no conozcan su historia. Es Miguel Rivera, entrenador del Valladolid B, colista del grupo 1 de Segunda B, el último rival del Fabril y el siguiente del Cerceda.

¿Cómo está el Valladolid B?
Estamos en una situación un poquito delicada porque clasificatoriamente somos los últimos y nos está costando mucho arrancar, aunque parece que nos hemos organizado un poco mejor, tenemos un poco más de consistencia, somos más competitivos… Estamos tratando de que tanta gente joven entienda la complejidad de esta Segunda División B.

¿Qué tipo de equipo te has encontrado?
Cuando los resultados no llegan y tienes una sangría de cuatro derrotas consecutivas te encuentras un grupo muy preocupado y triste que le ha tocado vivir una experiencia muy negativa. Tenemos gente muy joven que no maneja la dificultad de la clasificación y de los resultados como hay que manejarla. El primer gran objetivo era levantarnos y parece que empezamos a caminar, aunque el otro día nos volvieron a pisar, quizá el mejor equipo desde que yo estoy en el Valladolid B. Estamos haciendo las cosas mejor cada día y tenemos que mirar hacia delante. 

¿Se le podría pedir más al equipo desde que has llegado?
Tenemos que pedirnos todos un poco más porque nos hemos comprometido a formar parte de este proyecto. Todos los que tenemos grado de implicación en el proyecto debemos plantearnos cómo podemos mejorar nuestro rendimiento, y en ello estamos. Tenemos que ser ejemplares para que todo el mundo comprenda que tenemos que exprimirnos en esta situación difícil.

¿Qué es lo que más positivo del equipo?
Nos hemos convertido en un equipo un poco más compacto, algo que también me comentan los chavales. Defensivamente, aunque cometemos errores desde la inmadurez que nos caracteriza somos un equipo más sólido. Estamos generando muchas ocasiones pero nos está faltando el premio. Estamos creyendo poco a poco en nosotros tratando de ser sólidos defensivamente y generar ocasiones.  

No concibo estar en un banquillo sin realizar ningún cambio ni modificación

¿Está destinado a sufrir esta temporada?
Va a depender mucho de lo que seamos capaces de hacer. No soy futurólogo. El fútbol tiene muchas circunstancias, unas las puedes controlar y otras no. Veo a la gente con una predisposición total y esto es esperanzador. Sabemos que no podemos dejar de aprovechar oportunidades en cada jornada. Cuando este equipo encuentre el camino con un resultado completo, con una victoria, a todos nos va a resultar más fácil. Tenemos que crecer desde la autoconfianza individual con esa ilusión necesaria para el día a día. 

¿Cómo definirías la plantilla que manejas?
Es una plantilla excesivamente joven en la que hay jugadores con talento y muchas capacidades. La apuesta del club por una juventud extrema de gente que tiene muchos puntos de procedencia, algo que siempre complica un poco la cohesión grupal. Hoy en día se lleva reforzar los filiales con cuatro o cinco jugadores más veteranos, pero la idea del Valladolid es trabajar con gente muy joven y en ello estamos tratando de pulirlos, mejorarlos, convencerlos de que tienen que mejorar con el trabajo diario con el objetivo prioritario de ser útiles para el primer equipo.

¿Qué rasgos te gustaría que definiesen a este Valladolid en unas semanas?
Mis equipos siempre tienen unas características que, desde el primer minuto, tratamos de imponer: el equipo por encima del individuo. Estamos tratando de desenvolvernos en ese contexto tan bonito que es el concepto grupal, de equipo. Queremos que cuando cualquiera tenga el balón pueda ser protagonista directo en el juego ofensivo y cuando no tenemos el balón que todos tengan esa implicación en el trabajo defensivo. Buscamos un fútbol lo más ágil, profundo y eficaz posible. Me gusta el fútbol de ataque y en ello estamos.

¿Más importante el desarrollo del equipo o del individuo en una cantera?
El equipo hace falta para el desarrollo del equipo, lo mismo que hace falta la categoría para que los jugadores estén más cercanos al primer equipo. Equipo e individuo siempre van de la mano. No hay jugador que solo vaya a progresar, necesita a sus compañeros para hacerlo. He estado en muchas canteras y, en etapas formativas, siempre digo lo mismo: el equipo te ayuda a crecer como jugador y ambos se necesitan. No existe la posibilidad de separar una parte de otra en el fútbol de formación y es muy importante creer esto. 

¿Crees en los sistemas?
Los sistemas son un punto de partido y un punto de llegada. Los sistemas tienen que estar a disposición del equipo. Tienes que saber de qué jugadores dispones y tener todas las alternativas y variantes previstas. Contra el Fabril, en el mismo partido, utilizamos tres sistemas y creo que en la situación que estamos necesitamos resultados más que sistemas. No creo en las armaduras que encasillen. Tengo esa flexibilidad mental para entender que el fútbol te da herramientas y las tienes que utilizar en cada partido y entrenamiento ante cualquier circunstancia.

¿Qué es innegociable para ti?
Es muy importante ser competitivo. Si lo que se entiende por estilo es la forma, a mí me gusta el fútbol fluido iniciado desde atrás con la mayor profundidad posible y que prevalezca el ataque. Me gusta atacar, atacar y atacar.

3 puntos
El filial del Valladolid es el colista del grupo 1 con solo 3 puntos conseguidos de 24 posibles; desde la llegada de Miguel Rivera los pucelanos hicieron dos


El Valladolid B es uno de los equipos más modestos de la liga. ¿Se adapta a los rivales por ser inferior o lleva la iniciativa por ser filial?
Depende de cada partido porque no siempre se desarrollan como uno quiere. Ahora mismo lo que buscamos es ir creciendo y mejorar sin pensar en qué equipo va a manejar el partido. Nos gusta tener la posesión del balón pero eso le gustaría a cualquier equipo porque a todos nos gusta. Nuestra necesidad es buscar resultados por encima de otras circunstancias para que los chavales encuentren la tranquilidad tendremos seguridad para rematar partidos. Pensamos mucho más en nosotros que en los rivales.

¿Qué tipo de club es el Real Valladolid?
Es el típico club de la Liga de Fútbol Profesional que tiene una estructura lógica con un primer equipo con aspiraciones importantes. Todo el mundo trabaja desde la ilusión de que el primer equipo pueda regresar a la máxima categoría y todos tenemos que ayudar muchísimo cada uno desde nuestra parcela. Después tiene la estructura típica en la cantera con un filial que regresó la temporada pasada a Segunda B y que quiere mantener la categoría imperiosamente. La formación de los jugadores pasa también por esa categoría del filial. Es un club que no es de los más potentes económicamente pero se respira muchísima ilusión trabajando de una manera familiar y agradable. 

¿Qué te está pareciendo el grupo 1 de Segunda B?
Estamos llegando al primer tercio de la competición y ya se empiezan a mostrar cuestiones. En los distintos grupos en los que he tenido la oportunidad de estar, siempre hay equipos fuertes que apuestan por proyectos para tratar de ascender, como el caso del Fuenlabrada o como el filial del Deportivo. Mi concentración está en ser capaz de arrancar y dejar ese farolillo rojo y conseguir ascender cada jornada una posición y ver que estamos creciendo.

Dentro de los filiales del grupo, ¿qué nivel tiene el suyo?
Seguramente seamos de los equipos más humildes de la competición. No podemos compararnos con los filiales del Real Madrid, del Atlético o incluso del Deportivo. Nosotros no pensamos en lo que hacen los demás. Tenemos claro qué proyecto hemos hecho, cómo lo hemos hecho y debemos tener paciencia porque la excesiva juventud por la que hemos apostado necesita esa tranquilidad. No me considero que seamos de los peores del grupo, ni muchísimo menos. En el momento en que nos lleguen un par de resultados positivos vamos a creer porque tenemos gente con un potencial suficiente que puede explotar y que lo vamos a conseguir. 

¿Tiene jugadores con potencial para llegar al primer equipo?
Es el objetivo de un filial. Si no fuese así, no pintarían nada aquí los jugadores del Valladolid B. Entendemos que tenemos tres o cuatro jugadores que, con trabajo, convencimiento y cuando den el paso hacia la madurez competitiva, pueden llegar.  Y no tiene que ver la edad porque gente con 17, 18 hay jugadores que alcanzan esa madurez competitiva. 


CERCEDA Y FABRIL

“El Fabril es el mejor equipo que he visto hasta ahora”

¿Qué sabes del Cerceda?
Todo ese trabajo me lo prepara, dentro del cuerpo técnico, Jesús. Hemos visto que es un equipo sólido, que se estructura en distantas organizaciones tácticas, que tiene gente con esa veteranía que hace capaz la consecución del objetivo final. Es un equipo que ha ascendido y que tiene la fuerza y la ilusión de esos equipos que llegan de Tercera División. Entendemos que es un rival muy complicado, pero es el que nos toca. En este momento nosotros no estamos para excusarnos en nada. También hemos visto que, por momentos, el Cerceda tiene un buen manejo del balón y me sorprende gratamente lo que está consiguiendo.

¿Cómo se juega ante un equipo cómodo sin balón?
Se adapta perfectamente a distintas situaciones pero, cuando lo ves, te das cuenta de que no es un equipo de solo criterios defensivos. Con balón también tiene muchísimos argumentos.

¿Qué conclusiones has sacado del Fabril?
Del poco tiempo que llevo en el Valladolid B, el Fabril ha sido el equipo que más me ha gustado de los que he tenido enfrente. Entendiendo que la Ponferradina es un extraordinario rival pero que está atravesando una situación delicada, la mezcla de tener jugadores no tan jóvenes que le dan solidez al equipo mezclados con otros más jóvenes convierten al Fabril en el equipo que más me ha gustado.

¿Lo ves como candidato al título?
Es muy pronto para aventurarse.

¿Cuál es tu objetivo esta temporada?
El objetivo de los entrenadores es poder desarrollar cada día y lo mejor posible nuestro trabajo para seguir creciendo y mejorando pero va paralelo al proyecto que te toca dirigir. Ahora mismo el objetivo es mantener el Valladolid B en Segunda B y ese es mi gran objetivo. Ahora mismo ni un 1% de mi concentración se puede distraer en algo que no sea la salvación.


MIGUEL RIVERA ENTRENADOR

“¿A qué entrenador tengo como modelo? A Miguel Rivera”

¿Eres un entrenador de impulsos durante los partidos?
Todo el mundo me conoce, esta pregunta la deberías saber (risas). Es cuestión de momentos de partido. Soy un hombre de carácter, pero siempre en una situación de control en el juego. Leo lo que necesitan los chavales porque cuando manejas el factor humano es importante que tengan una referencia clara. Es cuestión de corregir aquellas cosas que entendemos que son necesarias porque, a veces, es mejor estar callado y es importante saberlo. 

¿A qué entrenadores tienes como modelo? 
A Miguel Rivera. 

¿Por qué?
Yo pensaba que lo sabías. Soy una persona sumamente competitiva. Me gusta la gente con carácter que sepan llevar al campo el trabajo. Con el paso de los años el carácter se va modulando y adecuando a las circunstancias porque la sociedad evoluciona mucho. Me gusta, por encima de todas las cosas, convencer. No pretendo imponer. 

¿Te consideras un entrenador cercano al futbollsta?
Hablo muchísimo con los jugadores. Tenemos charlas individuales, grupales. En el ambiente de trabajo prefiero la alegría. Soy de los que, en determinadas sesiones, pongo música. Procuro que la gente tenga sus momentos de convivencia. Todo lo que preparamos y planificamos tiene un objetivo: el día de la competición. Dentro de la armonía que debe tener el día a día quiero que en cada jornada el equipo compita. 

¿Estás en el lugar que te gustaría con tu edad?
Por eso estoy aquí. En mi vida tengo dos palabras muy claras: el sí y el no.

¿Cómo definirías tu carrera como entrenador?
Llevo 22 años entrenando. Soy de Málaga y he estado muchas temporadas en el grupo cuarto, varias en el Almería, en el que he llevado el filial y estuve varias jornadas con el primer equipo tanto en Primera División como en Segunda A. En Segunda B he jugado fases de ascenso, muchos partidos de Copa del Rey, me he enfrentado tres veces al Real Madrid. Es difícil resumir mi carrera. Llevo muchos años entrenando.

¿Ha sido todo positivo?
Predomina lo positivo sobre lo negativo. Me han cesado en alguna ocasión, como a cualquier compañero, y son momentos extraños. Son cosas de este mundo loco pero yo me siento muy orgulloso de todo el trabajo que he realizado y he conseguido bastante más éxitos que fracasos. 
 

Miguel Rivera: "La apuesta del club por la juventud es extrema, ahora los filiales ya no son así"