Lunes 20.11.2017

CERCEDA - SEGUNDA B

El Cerceda se encasquilla

El equipo rojiblanco, que solo lleva tres goles en O Roxo, volvió a demostrar su falta de pegada y cayó ante un Real Madrid Castilla que abrió la lata de falta directa y sentenció a la contra en el 90

Momento en el que la falta botada por el madridista Óscar (dorsal 10) se cuela por la escuadra de la portería del Cerceda   | Pedro Puig
Momento en el que la falta botada por el madridista Óscar (dorsal 10) se cuela por la escuadra de la portería del Cerceda | Pedro Puig
El Cerceda se encasquilla
CERCEDA 0 - 2 CASTILLA

 

Los problemas para hacer gol volvieron a castigar al Cerceda. El equipo rojiblanco no fue inferior al Real Madrid Castilla pero un tanto de falta directa de Óscar en el primer cuarto de hora de juego provocó que los locales fueran a remolque durante todo el partido. Pudieron empatar por medio de Luariz, Hugo Rama o Dani Ponce pero la sentencia de Reguilón prolonga una semana más la racha de jornadas sin ganar del Cerceda. Y ya van nueve.

A pesar de las dinámicas que atravesaban ambos equipos, el Cerceda fue el primero en avisar. La primera ocasión la protagonizó Alvaro Martín, ex del Castilla, con un tiro flojo a las manos de Belman después de una apertura a banda de Luariz. Pero poco tardó el equipo madrileño en dar la réplica por medio de Dani Gómez. El delantero se fue de dos rivales y después tiró una pared con Óscar pero su disparo salió desviado en el mano a mano ante Magu.

Eso sí, el Castilla no volvió a avisar. A la segunda, golpeó. Una mano en la frontal del Leo Adams le sirvió a Óscar para dirigir la falta a la escuadra. Manu dio el típico pasito para cubrir el posible disparo por encima de la barrera y eso le impidió llegar a ‘su’ palo para desviar el cañonazo del mediapunta.

El gol en contra hirió el orgullo del Cerceda, que a partir de ese momento consiguió robarle la posesión al Castilla en muchas fases del juego. Hugo Rama comenzó a entrar en juego y de ese modo aumentó la fluidez en ataque de los locales. No obstante, el empate estuvo a punto de llegar en una acción a balón parado. Precisamente en un córner botado por el mediapunta. El balón se quedó sin dueño en el área pequeña y ahí apareció Luariz para rematar de tacón. El brillante gesto técnico se quedó sin premio ya que el esférico salió lamiendo el poste.

A estas alturas, el partido ya se había convertido en un intercambio de golpes. Y ahora era turno del Castilla. El delantero Dani Gómez recibió un pase en profundidad, levantó la cabeza y cedió el cuero a Tejero, que puso un centro pasado desde el vértice del área. Cuando parecía que el balón se escapaba por la línea de fondo, Quezada consiguió meterlo de nuevo a la olla con un escorzo que dejó solo a Dani Gómez en el área pequeña. Sin embargo, el punta cabeceó fuera cuando tenía todo a favor.

Tal y como había sucedido en casi toda la primera parte, el intercambio de oportunidades volvió a producirse y la última ocasión fue para el Cerceda. De nuevo con Hugo Rama implicado. El ex del Depor vio a Belman adelantado y probó fortuna con un disparo desde el centro del campo que se marchó un poco alto. Ahí murió el primer acto..

 

Mejoría local
Las entradas en el descanso de Keko y Dani Ponce, las subidas de Tiago, la lucha de Luariz y la clarividencia de Hugo Rama hicieron mejorar al Cerceda tras el paso por vestuarios. No obstante, el ritmo de oportunidades disminuyó al inicio de la segunda mitad. Hasta que el equipo rojiblanco estuvo a punto de empatar en el minuto 61. Fue en un contragolpe llevado por Hugo Rama, que finalizó con un centro raso de Tiago Portuga despejado ‘in extremis’ por Reguilón cuando Dani Ponce ya estaba celebrando el tanto a un metro de la línea de gol.

El Cerceda llegaba con cierta regularidad a las inmediaciones del área rival e incluso encerró al Castilla durante muchas fases de la segunda parte pero la pegada brilló por su ausencia. Ya en los minutos finales, con los locales volcados, el filial madrileño sentenció en un contragolpe de tres toques. Cristo abre, Franchu centra y Reguilón remata. Jarro de agua fría para un Cerceda que nuevamente se quedó sin premio a pesar de su buena actuación. Y ya comienza a ser una peligrosa costumbre.

El Cerceda se encasquilla