Domingo 21.01.2018

BALONCESTO - LEB ORO

Póker de tréboles

Una serie increíble de triples entre el final del tercer cuarto y el inicio del último garantizó al Coruña su cuarto triunfo del curso

Flis ofreció su mejor cara, perdida en los últimos partidos, y se convirtió en el máximo anotador del equipo naranja   | javier alborés
Flis ofreció su mejor cara, perdida en los últimos partidos, y se convirtió en el máximo anotador del equipo naranja | javier alborés
Póker de tréboles
BASQUET CORUÑA 96 - 78 PALENCIA

 

El Basquet Coruña por fin consiguió su cuarto éxito, un póker de victorias con el trébol –de tres puntos– como detonante.

De inicio, los hombres de Gustavo Aranzana interpretaron perfectamente la situación: Olmos emparejado por Ruffin, jugador casi 10 centímetros más bajo. Y por ahí llegaron las primeras canastas... y las dos primeras faltas del estadounidense, que se fue al banquillo 142 segundos después del salto inicial.

Flis tomó el testigo del pívot alicantino y el capitán Hernández lo recogió del ‘4’ hispano-ruso para, con dos triples seguidos, dar al BC su primera renta de dos dígitos (18-8). Joaquín Prado paró el partido. Y su equipo reaccionó, de la mano de Pino, para cerrar el acto con 24-21, tras canasta del debutante Miso.

El Palencia mantuvo la inercia de salida (3-8), hasta que Aranzana pidió tiempo, quitó del rectángulo a un inoperante Sonseca y puso en cancha a dos ‘4’, Flis y Chuku, a pesar de lo cual los visitantes, huérfanos de tiro exterior –es el peor equipo de la Liga en triples–, encontraron su salvavidas en el rebote ofensivo.

Un fuente de recursos insuficiente, junto con el insistente 1x1,  ante el empuje ofensivo de Chuku y Monaghan. El base erró tres libres y el Palencia cerró el acto con un parcial de 0-4 que evitó el principio de un nuevo demarraje local (46-41).

 

De la nada al todo
De nuevo mantuvo el Palencia la inercia, tanto en la anotación como en el rebote ofensivo, mientras el BC malvivía con un solo punto en 4:20, aunque su rival tampoco es que anduviera demasiado boyante, de ahí que el tema permaneciese nivelado (51-50), también porque la ‘marea naranja’ fue aprobando la asignatura del rebote en su propia canasta y Monaghan conectó con Sonseca en el poste bajo.  

Un triple de Grimau (53-53) despertó a la bestia. En los tres minutos finales del cuarto,  los locales encadenaron cinco aciertos desde 6.75 en otras tantas posesiones para, ahora sí, poner proa al éxito (70-58).

Y como la cosa iba ayer de inercias, el Coruña mantuvo su idilio desde el arco: Hernández (2) y Sonseca firmaron 9 puntos casi seguidos que elevaron al marcador la doble decena de ventaja (81-60). Y Ante semejante bombardeo, al Palencia no le quedó otra que sacar la bandera blanca.

Un baño calentito que también ayudó a paliar el terrible frío del Palacio –cuando hace frío de verdad, la temperatura es incluso inferior a la de la calle– y a dar calor a una afición que necesitaba una alegría. Alegría que llegó por un vía casi olvidada: baloncesto dinámico, a toda pista y con puntos, muchos puntos.

Póker de tréboles