Domingo 22.10.2017

DIAGONALES Y PARALELAS - EL ANÁLISIS

El largo éxodo de nuestr@s deportistas

He leído con atención la totalidad de los escritos que me han llegado y uno, que se debe a las personas que siguen a diario este periódico, intentará tratar sobre temas que interesen a sus lectores

Julio Fernández (i) y Leandro Fernández (AEC)
Julio Fernández (i) y Leandro Fernández (AEC)
El largo éxodo de nuestr@s deportistas

Siempre me ha parecido muy constructiva mantener una comunicación directa con los lectores, ya que es una forma de conocer de primera mano sus opiniones e inquietudes. Al escucharlas, se perciben otras voces que permiten valorar aspectos que quedan en el tintero por estar metido en otros temas o por desconocerlos.

Esta pequeña introducción se debe a que en las últimas semanas he recibido varios correos electrónicos en la dirección suplementos@deportecampeon.com para agradecer a este diario el haber abierto una nueva ventana al fútbol sala con la sección Diagonales y paralelas. También se solicita que se mencionen a los equipos más cercanos “no solamente a los que compiten en la Primera División”.

He leído con atención la totalidad de los escritos que me han llegado y uno, que se debe a las personas que siguen a diario este periódico, intentará tratar sobre temas que interesen a sus lectores, sean de la selección, de la Liga Nacional de Fútbol Sala, autonómicos y/o de base; pero siempre relacionados con el fútbol sala.

Gracias a todos ellos por las valiosas aportaciones que he recibido en los últimos días y, sin más dilación, inicio ya esta entrega, que es la cuarta.

 

Potencia nacional
Se ha dicho que Galicia es una potencia nacional en el fútbol sala. Así son innumerables los éxitos alcanzados con los clubes y las selecciones autonómicas en los diferentes campeonatos en los que han tomado parte hasta la fecha.

No me gusta irme a tiempos pretéritos pero los primeros logros conquistados por nuestros representantes fueron en la década de los ochenta con el Chaston de A Coruña (entonces La Coruña) del siempre añorado Miguel Mosquera. De aquella, España miraba con cierta envidia como una ciudad pequeña levantaba títulos de Liga y de Copa. El también recordado Víctor Sieiro, unos años después, llevó a la cima en la categoría femenina al Sal Lence, un club que dejó un poso indeleble ganando todo lo que se podía ganar siendo el germen de otros que surgieron en Ferrol, Ourense, Burela... que con su trabajo y esfuerzo han conseguido mantener el nombre de Galicia con letras de oro en los libros más importantes del fútbol sala patrio.

 

El primero que da...
Reza un dicho que quien da primero, da dos veces. Esta máxima, sin embargo, no se cumple en A Coruña. Me explico: la ciudad herculina, cuna del fútbol sala estatal en la polideportiva de Salesianos, está huérfana de clubes que militan en la élite. Actualmente, el Ventorrillo y el Viaxes Amarelle son los equipos masculino y femenino que compiten más arriba (Segunda División B y Segunda División respectivamente).

Uno, al ver este hecho, no deja de lamentarse de comprobar como la labor iniciada por los mencionados Mosquera y Sieiro se ha quedado en saco roto. No dudo de que los actuales gestores de dichas entidades, y de otras muchas –que no nombraré para hacer una lista interminable–, realizan un trabajo encomiable pero sin el merecido reconocimiento. Todos ellos persiguen el anhelo de ver a su deporte en lo más alto, pero desconozco las circunstancias que impiden alcanzar dichas cotas.

No obstante, sin entrar en el tema recurrente del dinero, considero que lo primordial es sentar unos buenos cimientos para que el fútbol sala vuelva a gozar del protagonismo que debe tener en A Coruña y la creación de una Escuela Municipal de Fútbol Sala se antoja fundamental para ello.

 

Años perdidos
La capital herculina ya ha desperdiciado bastante tiempo y no puede esperar más. Son numerosos los jugadores nacidos en ella (o que iniciaron su carrera en la misma) que han tenido que irse a otras ciudades gallegas, o de fuera de nuestra comunidad, para ver reconocida su valía.

Por desgracia nombres los hay y muchos: Ana Silva, Fernando Regueira, Iván Rumbo, Javi Alvéndiz, Julio Fernández, Leandro Fernández, Luci Gómez, Luis Gómez, Luis Marimón, María Bardanca, Patricia Álvarez, Toni Lodeiro... La duda es saber hasta cuándo se prolongará este largo éxodo de nuestr@s deportistas.

 

¿Posibles soluciones?
No quiero entrar a valorar si hay algún tipo de solución, eso puede tratarse en otra entrega de esta sección. No obstante, algo evidente es que parece una tarea imposible que la totalidad de los implicados remen en una misma dirección y, de este modo, poner fin a este alarmante desatino.

En caso de que hubiese un arreglo en el futuro, y que alguien quisiera coger el toro por los cuernos, A Coruña cuenta con gente capacitada para enseñar a los niños y las niñas que quieran iniciarse en el fútbol sala y continuar con una formación paulatina que permita tener una cantera sólida que nutra a nuestros clubes (los actuales o nuevos) en un período a medio plazo y así poder verlos competir con los más grandes.

He cuestionado a varias personas sobre este tema y todas ellas son de la misma opinión: “Tenemos jugadores y jugadoras en A Coruña para formar dos equipos de garantías en la élite, tanto en la categoría masculina como en la femenina (...). Si se hiciese esa escuela municipal que dices, todo sería más sencillo”.

Ahora la pelota está en el tejado de quien quiera asumir este compromiso que, estoy convencido, se verá recompensado con grandes satisfacciones en el devenir del tiempo y la primera será poder ver a los más jóvenes disfrutando de la práctica de su deporte favorito, que es el fútbol sala.

El largo éxodo de nuestr@s deportistas