Martes 16.01.2018

DEPOR - EL REPORTAJE

Villarreal, ‘tierra prometida’

El RC Deportivo de La Coruña abrirá el año 2018 con una visita de connotaciones históricas al estadio de La Cerámica, donde certificó sus dos últimas permanencias en Primera División

El Depor tiene en El Madrigal un estadio propicio para las gestas (Redacción)
El Depor tiene en El Madrigal un estadio propicio para las gestas (Redacción)
Villarreal, ‘tierra prometida’

Abrazos interminables entre jugadores de la plantilla herculina. Tributos a la grada visitante. Manu Fernández resoplando de alivio. Los ‘Zipi-Zape’ blanquiazules, Lucas y Luis Alberto, bromeando con más energía que nunca. Lágrimas de emoción de un ‘viejo rockero’ como Fernando Navarro, rabia desatada de Lux o pasión al límite por parte de una afición orgullosa de los suyos.

El estadio de La Cerámica, antiguo El Madrigal, ha sido testigo de dos consecuciones agónicas de la permanencia del RC Deportivo, ambas en la penúltima jornada (37ª) de las temporadas 15-16 y 16-17.

En ambas ocasiones los proyectos coruñeses, confeccionados para no pasar tantos apuros para lograr el objetivo de quedarse en Primera, se complicaron la vida con sendas campañas muy irregulares, que llevaron a sus seguidores al borde de un ataque de nervios.

El Depor actual arrancará el curso en Villarreal en una situación de alarma, ubicado en puestos de descenso y con urgencias para salir del bache sin tener que aguardar a las postrimerías de la Liga para garantizarse su subsistencia en la élite nacional.

Cristóbal Parralo, el míster del equipo, podría repasar con sus pupilos los dos encuentros en los que los blanquiazules lograron los puntos necesarios para sobrevivir, gracias a un 0-2 en el ejercicio 15-16 y a un 0-0 en el 16-17.

En la primera de las dos citas en feudo ‘groguet’, el Deportivo se medía a un adversario un tanto desmotivado, con los deberes hechos.

Un gran remate de Fayçal Fajr tras jugada colectiva elevaba el 0-1 al marcador en el minuto 30; el deportivismo explotaba de júbilo y el entonces equipo entrenado por Víctor Sánchez del Amo encarrilaba un triunfo crucial.

En la segunda parte, una contra de libro finalizada por Lucas Pérez suponía el 0-2 y desencadenaba la euforia en los más de 300 aficionados que se desplazaron hasta tierras castellonenses.

El sufrimiento se acababa para una masa social que después de una primera vuelta de notable vio peligrar la estabilidad en la máxima categoría.

La pasada temporada, la 16-17, el Deportivo se volvía a presentar en Villarreal con la necesidad de puntuar para sentirse de nuevo de Primera División y no tener que esperar a la última jornada ante el Las Palmas.

Después de una contienda con numerosas llegadas locales, la buena actuación de la defensa y de Germán Lux bajo palos fueron argumentos suficientes para rascar un 0-0 más valioso que nunca.

Un punto que equivalía de nuevo a otro año entre los grandes. Villarreal volvía a ser la ‘tierra prometida’.


La grada deportivista, con gratos recuerdos
“Se nos cayeron las lágrimas de emoción cuando vimos llorar a todo un veterano como Fernando Navarro”

Los aficionados blanquiazules destacan las indelebles imágenes de las dos últimas visitas al campo del Villarreal. “Fue muy emocionante, a nosotros se nos cayeron también las lágrimas de emoción cuando vimos llorar a todo un veterano como Fernando Navarro, que tiene detrás de sí innumerables partidos importantes con el Sevilla o con la Selección... Es todo un profesional y un señor, de lo mejor que hay en nuestro vestuario. Ojalá Villarreal sea un punto de inflexión este año”, destaca a este diario Anita Guerra, presidenta de la peña ‘Chamberí Branquiazul’ y una de las pocas seguidores que repitieron en El Madrigal en 2016 y 2017.

“Fue impresionante, nos sacamos un peso de encima terrible, había mucha presión y salimos adelante. Fue uno de los mejores viajes de vuelta de los últimos tiempos que recuerdo”, agregó Luis Alberto Martínez, vicepresidente de la Federación de Peñas.

Villarreal, ‘tierra prometida’